Jueves, 14 de diciembre de 2017

Los sindicatos de Caja España Duero trazan la línea roja: sólo 900 despidos

Las organizaciones presentan una contraoferta a Ceiss en la que admiten esa cifra de extinciones hasta finales de 2019 / UGT, CSICA, UEA y CCOO solicitan la «personación» de Unicaja Banco en el proceso, «de quien mueve los hilos» y «realmente decide»

Los sindicatos de Caja España Duero han trazado la línea roja: sólo 900 despidos. De ahí no pasarán. Las organizaciones presentan una contraoferta a Ceiss en la que admiten esa cifra de extinciones hasta finales de 2019. UGT, CSICA, UEA y CCOO solicitan la «personación» de Unicaja Banco en el proceso, «de quien mueve los hilos» y «realmente decide»

Las centrales sindicales presentes en la mesa de negociación de Banco Ceiss presentaron este jueves una contraoferta a la empresa en la que admiten un máximo de 900 extinciones en caso de alcanzar un acuerdo, con un plazo de ejecución hasta finales de 2019. Una propuesta que, según informaron a Ical fuentes próximas a la representación sindical, la entidad financiera considera “muy alejada de lo que pueden aceptar” y la ha rechazado.

Con esta oferta, Ceiss busca ahorrar «50 millones» despidiendo a uno de cada tres trabajadores y anulando «derechos laborales». Así, la reestructuración del Banco Ceiss afectará «a un máximo» de 1.120 trabajadores.

Aunque la extinción no se produzca hasta finales de ese año, los trabajadores afectados “deberán conocer en un periodo de tiempo corto y prudencial desde la firma del acuerdo” si van a estar afectados por el cierre de oficinas, reestructuración de los servicios centrales o de apoyo a red, según propusieron los representantes sindicales. Realizada la solicitud de baja voluntaria, el empleado, igualmente, “deberá conocer en un plazo máximo de 15 días si ha sido aceptada y el plazo previsto para la extinción de su contrato”.

Respaldada en conjunto por UGT, CSICA, UEA y CCOO, esta oferta no comparte las causas económicas”, sino que para los sindicatos la situación real de la empresa –sin artificios contables- “es completamente diferente”. “No deben existir limitaciones económicas para alcanzar un acuerdo en la misma línea de los que se acordando en otras entidades recientemente”, espetaron en un comunicado.

Los sindicatos han rechazado la aplicación de cualquier medida coyuntural o estructural de reducción de costes y consideraron que todos los trabajadores deben “recuperar en julio las medidas de reducción de costes del acuerdo colectivo de 8 de mayo de 2013”.

Según los representantes de los trabajadores, se ha presentado este documento a pesar de que la actitud de la empresa hasta ahora “es para levantarse de la mesa”. Por ello, solicitaron la “personación” de Unicaja Banco, “de quien mueve los hilos, de quien mece la cuna, de quien ordena y manda, de la empresa dominante, de quien conoce las claves de futuro, de quien realmente decide”. Así, trasladaron a Ceiss que la posibilidad de un acuerdo “pasa porque Unicaja Banco se olvide de 2013, actúe y ajuste sus pretensiones a los acuerdos firmados recientemente en el sector, con voluntariedad y sin despidos forzosos”.

Además, lamentaron que “se va agotando el plazo legal”, al contrario que en otras negociaciones, en las que se han llegado a acuerdos “en los primeros días”. “¿Dónde está Unicaja Banco? Es lo que nos preguntamos y venimos reclamando desde el primer día. Parece ser que ni está ni se le espera”, espeta el comunicado.

A su juicio, es de una “bajeza tremenda y una absoluta inmoralidad intentar aprovecharse de la aparente, que no real, debilidad y temores de una plantilla” que ha sufrido en apenas cinco años dos expedientes de despido colectivo y dos reducciones sustanciales de sus condiciones laborales y sociales. La primera de ellas fue impuesta por Unicaja para completar una fusión de cajas “de la que se apartó y no concluyó”.

También intentar aprovechar, prosigue el documento, “la situación de dominio para imponer un nuevo despido colectivo y en las condiciones propuestas”. “Si no se cumplen las previsiones del nuevo informe técnico, ¿tendremos un cuarto expediente de despido colectivo?”, se preguntan los representantes sindicales, quienes recuerdan a Unicaja Banco de que “para eso, mejor no hubiera comprado nunca Ceiss”. Por ello, amenazaron con abandonar la mesa de negociación si la actitud empresarial “desleal, opaca, intransigente e insensible” se vuelve a repetir. En este sentido, iniciarían “otros caminos”, porque la discusión “de buena fe está siendo despreciada”.

Propuesta sindical

La contraoferta presentada por los sindicatos en la reunión de hoy, y que según recordaron está “muy alejada” de las pretensiones de Ceiss, desgrana varios aspectos. Así, en lo que representa a la cobertura para los trabajadores afectados más cercanos a la edad de jubilación, los sindicatos piden para aquellos nacidos en 1963 o antes, y con al menos diez años de antigüedad, una indemnización equivalente al 75 por ciento del salario bruto desde la fecha de la extinción de su contrato hasta la de cumplimiento de la edad de 63 años, “sin límites”. Ello, con una indemnización fija adicional de 30.000 euros para “compensar la reducción de su pensión de jubilación”.

Asimismo, la empresa “debe hacerse cargo del Convenio Especial con la Seguridad Social hasta que cumplan los 63 años o hasta la fecha de jubilación si es anterior, con una revalorización del dos por ciento anual o máxima cotización de cada año”. Todo ello, manteniendo las condiciones financieras como los empleados en activo y las de sus operaciones de activo actuales. También piden que estén cubiertos por el colectivo de Adeslas hasta los 63 años.

En segundo lugar, sobre la indemnización por extinción de contrato del resto del personal afectado, reclaman un pago de 50 días por año trabajado con tope de 45 mensualidades. Tendrán derecho a solicitar la baja voluntaria –al margen del despido colectivo- los trabajadores nacidos entre 1964 y 1969, ambos inclusive. De solicitarla, señala la propuesta, “tendrán derecho igualmente a 50 días por año de trabajo con tope de 45 mensualidades y una prima adicional de 100.000 euros lineales”.

 

Por otro lado, si no se completan las 900 extinciones que asumen los sindicatos se ofrecerán recolocaciones sólo en Unicaja Banco. Todos los trabajadores, incluidos los de las diez oficinas de la zona ‘No Core’ que se quedará Unicaja Banco, “deben pasar en modo de sucesión empresarial”.

En cuanto a previsión social, “pasarán a partícipes en suspenso, pudiendo movilizar sus derechos al plan de empleados de la matriz”. En cualquier caso, según los sindicatos, “adquirirán la condición de partícipe en el plan de empleo de Unicaja Banco con iguales derechos que los de nuevo ingreso”.

Además de proponer la eliminación total de las prolongaciones de jornada laboral, la contraoferta contempla la posibilidad de la movilidad geográfica. Así, si como consecuencia del cierre de oficinas o de reestructuración del departamento fuese necesaria esta medida, y siempre y cuando el empleado no haya optado por la extinción de su contrato de trabajo, ésta se producirá bajo cinco premisas.

En primer lugar, el afectado “tendrá preferencia para la elección de las plazas disponibles como consecuencia de las extinciones”; en segundo, entre dos o más afectados que elijan la misma plaza tendrá preferencia el que más puntos contabilice en el concurso de traslados; en tercero, en caso de que no sea así, el afectado tendrá derecho a una indemnización equivalente a 500 euros mensuales durante cuatros años, más 15.000 euros de prima única; el cuarto punto se refiere a la necesidad de adquisición de nueva vivienda, para la que se podrá optar de nuevo por el préstamo convenio para comprar el inmueble; en caso de matrimonios o parejas de hecho el traslado de uno conllevará “obligatoriamente” ofrecérselo al otro al mismo destino.

Fuente: El Norte de Castilla