Martes, 12 de diciembre de 2017

Shakespeare regresa al Liceo con la obra ‘Sueño de una noche de verano’

Se representará este sábado, a las nueve de la noche, y la interpretan Carmen Conesa, Alejandro Sigüenza, Emilio Gavira y Vicente León, entre otros

‘El sueño de una noche de verano’ es seguramente la comedia más popular de William Shakespeare, donde se mezclan personajes reales con otros fantasiosos y mitológicos interconectados en varias tramas de amor. La popularidad de este texto, uno de los más representados de Shakespeare, se debe en gran medida a la vitalidad de su argumento, la brillantez de su estructura y a su innegable ritmo cómico. Además, la mezcla de los personajes reales junto con los fantasiosos consiguen entretejer varias tramas que provocan sorprendentes y reveladores encuentros.

La Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes ha programado esta obra el sábado 7 de mayo, a las nueve de la noche, en el Teatro Liceo. Los intérpretes de esta versión de ‘Sueño de una noche de verano’ son: Carmen Conesa, Alejandro Sigüenza, Emilio Gavira, Vicente León, Alejandra Onieva, Oscar de la Fuente, Antonio Lafuente, Katia Klein y Agus Ruíz.

El precio de las entradas es de 15, 20 y 25 euros y se pueden comprar en la taquilla del Liceo y en la web www.ciudaddecultura.org

 

Sinopsis de la obra

La obra, ambientada en la Grecia Clásica, sucede a lo largo de una noche en un bosque cercano a Atenas donde también se encuentra el Reino de las Hadas. Durante los preparativos de la boda del Duque Testo con Hipólita, dos parejas de amantes envueltos en un enredo de amor no correspondido, se pierden en el bosque: Hermia, obligada contra su voluntad por su padre Egeo a casarse con Demetrio, decide huir con su amado Lisandro para casarse en secreto. Sin embargo, su amiga Helena decide delatarla ante Demetrio, del que está enamorada, para conseguir que se desengañe de Hermia y la ame a ella. El plan le sale mal y Demetrio persigue a su amada, y Helena tras él.

Todos se pierden en el bosque donde habitan Titania y Oberón, reyes de las Hadas. Los cuales -desde hace mucho tiempo- están disgustados por un capricho. Oberón decide vengarse hechizando a Titania con el jugo de la flor del amor que, vertido sobre los párpados de cualquiera que duerma, tiene el efecto de hacer que esa persona se enamore perdidamente del primer ser viviente que vea.

Al mismo tiempo, se encuentran en el bosque una compañía de artesanos de Atenas que deciden ensayar ahí una obra para ser representada el día de la boda del Duque. Dirigidos por Pedro Quince y entre los que destaca el excesivamente entusiasta Nicolás Trasero. Puck, duende y ayudante del rey Oberón, transforma a Trasero en burro, espantando así al resto de la compañía y despertando de su sueño a Titania quien, al verle, cae víctima del encantamiento de los jugos de amor y se enamora perdidamente de él.

Mientras tanto, Oberón tropieza con el grupo de jóvenes y decide ayudar a las parejas de amantes con el mismo filtro de amor. Sin embargo, las sucesivas equivocaciones de Puck provocan tal embrollo que le obligan a poner fin a todos los hechizos, conservando sólo el de Demetrio, que se enamora definitivamente de Helena.

Finalmente, los enamorados son disculpados ante el Duque y las parejas se casan junto a Teseo e Hipólita y todos juntos son público de la obra representada por los artesanos, con la bendición de Titania y Oberón, quien ha recobrado el amor de su reina y ha hecho que todo lo que ellos recuerden sea sólo un sueño de una noche de verano.