Martes, 12 de diciembre de 2017

La limitación en la compra de coches en China abre una nueva estrategia de venta

La política de limitación de licencias para la compra de automóviles ha ralentizando el crecimiento de la industria automovilística china. Las marcas, especialmente los fabricantes foráneos, han cambiado su estrategia en el gigante asiático y ahora buscan abrir mercado en las ciudades pequeñas.
La Administración china ha considerado que la limitación de licencias puede paliar estos problemas de superpoblación automovilística/Foto: motor.es

China es el país que atesora el mayor volumen de ventas de automóviles del mundo. Las matriculaciones de turismos en 2015 crecieron un 11% según los datos deJATO Dynamics, lo que significa un incremento menor que en los años anteriores. La mayoría de analistas coinciden en señalar que la tasa de crecimiento se irá suavizando quedándose en un 6,3% en 2016 y en un 6,0% en 2017.

Por supuesto, tal como asegura James P. Gorman, CEO del banco de inversión global de Morgan Stanley, “una tasa de crecimiento del 6% al 7% es muy atractiva y cualquier mercado del mundo estaría encantado con ese ritmo”. Sin embargo, la desaceleración económica de China tiene unas grandes implicaciones en todo el mundo y la industria del automóvil juega un papel fundamental.

Por eso tiene más importancia que nunca los efectos de la imposición de restricciones en la compra de coches por parte de clientes privados que el Gobierno chino aplica desde 2010: Para adquirir un vehículo en algunas de las grandes ciudades chinas hace falta una licencia y se otorgan muchas menos que las que se solicitan. Para decidir quiénes pueden comprar un automóvil se aplican sistemas de sorteos y subastas de licencias.

 

¿Por qué se restringe la compra de coches?

 

La política de limitación de compra de automóviles es uno de los factores clave que restringen el crecimiento de las ventas de coches en China ya que esta condición se da actualmente en ocho de las ciudades más importantes del país: Beijing, Shanghai, Guangzhou, Guiyang, Tianjin, Shijiazhuang, Hangzhou y Shenzhen.

Evidentemente, si se dificulta la compra de vehículos hace que se vendan menos, por lo que la industria automovilística crece con más lentitud y la economía se desacelera. Pero el gigante asiático se encuentra en una encrucijada porque estas ciudades sufren graves problemas de congestión del tráfico y una persistente contaminación atmosférica.

La Administración china ha considerado que la limitación de licencias puede paliar estos problemas de superpoblación automovilística. También se han tomado medidas para disuadir del uso del coche como el aumento de las tarifas de estacionamiento o la prohibición de circular por las vías más congestionadas a los vehículos matriculados en otra ciudad.

La restricción de compra a particulares no es, por tanto, el único procedimiento para combatir los males de la superpoblación en las carreteras pero sí el que afecta al mercado automovilístico de manera más notable. Por supuesto, fuera del círculo oficial la venta de licencias esté prohibida pero el mercado negro existe.

Como cada cual arrima el ascua a su sardina, los fabricantes y los compradores de automóviles sostienen que tales restricciones no son una solución eficaz a largo plazo y creen que afectará negativamente al desarrollo de la industria automotriz china. El debate está abierto ¿deben expandirse estas políticas o es mejor eliminarlas?

¿Cómo afecta al mercado la limitación de licencias?

 

Aunque no existe una clasificación oficial, es habitual que las grandes empresasclasifiquen las ciudades chinas en niveles teniendo en cuenta su población, grado de desarrollo, riqueza y crecimiento y otros criterios económicos. Actualmente hay cinco ciudades de Nivel 1 (el más alto), 32 de Nivel 2, 69 de Nivel 3, y así sucesivamente, aunque la asignación a un nivel u otro puede variar en el tiempo y según el sector de la empresa que haga la clasificación.

En 2016 las limitaciones de licencias podrían llegar a más ciudades

De las ocho ciudades en las que actualmente hay prohibiciones se encuentran todas las de Nivel 1, dos de Nivel 2 y una de Nivel 3. Beijing fue la primera en recurrir a este sistema en diciembre de 2010 y desde entonces se han unido Guiyang (julio de 2011), Guangzhou (julio de 2012), Shijiazhuang (junio de 2013), Tianjin (diciembre de 2013), Shanghai (enero de 2014), Hangzhou (marzo de 2014) y Shenzhen (diciembre de 2014).

Como ejemplo para ver algunas consecuencias de este método podemos observar los datos de Shenzhen, la última ciudad en establecer la restricción, que dio comienzo el 29 de diciembre de 2014. Las ventas de enero de 2015 decayeron porque muchos clientes adelantaron sus compras en vistas de la llegada de la prohibición, a pesar de que enero suele ser el mes que acumula más transacciones en todo el año.

Noticia publicada por  motor.es

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