Martes, 12 de diciembre de 2017

Cuestión de confianza

A Curro Romero le ha salido un competidor con  eso de la espantá, y es que a Carmen Chacón le gusta marcharse dejando un rastro de baba de caracol sin decir por qué se va, pero sugiriendo algo. Total, las tertulias políticas tienen que vivir y necesitan más madera, por eso habla Iglesias y sube el pan, se encuentran y desencuentran con el efebo de Garzón o se los silencios de Rajoy parecen cordura. Estamos de lo más entretenidos y yo me pregunto si al final todo se reduce a sillones o puestos en la lista, que parece que sí, en el fondo, los demás estamos a verlas venir, porque cada uno resuelve sus problemas y Montoro mientras parece el vampiro chupador de todas las sangres aunque sea la de baronesas bien situadas.

         Yo que no tengo papeles en Panamá ni hermanos reyes, me dispongo a salir al sol y a confiar en que pasen unos días sin lluvia a ver si guardamos ya el tabardo de invierno y los días se hacen más amenos. Y que conste que no lo digo por el panorama político, que también, sino porque no tengo ganas de pensar en Donald Trump, en el auge de los partidos xenófobos y mucho menos en los recorridos del oprobio que se organizan en Valencia para comprobar lo mucho que se ha gastado en estupidez y media el gobierno municipal saliente. Total, aquí el que no corre vuela y lo bueno de las interinidades es comprobar que, salvo un par de minucias, estamos estupendamente, será porque hay un cuerpo de funcionarios que lo sostienen todo y la cosa no se cae al suelo ni se desmorona. Sean unos u otros los que ocupen el sillón, parece que somos lo suficientemente autónomos como para seguir así unos cuantos meses más. Y total, si el rey no viaja no pasa nada, y si los embajadores no se cambian, tampoco. Al ciudadano de a pie la alta política se la suda y con tal de que no le suban los impuestos, el resto que siga tal cual. A quien no le habrá hecho ninguna gracia es a sus señorías dejar de serlo, se acaban los buenos sueldos, las tarjetas para el taxi, la tablet, la dieta descomunal y el espectáculo genial del congreso de los diputados. Nada que nos afecte a los que andamos por ahí, sorteando terrazas bajo el sol frío y haciendo cuentas. El resto, pues que le den tila, total, unos van a sustituir a otros y ya, y habida cuenta de lo que nos manda Bruselas, parece que no importa mucho los deseos de cambio, ya nos cambiaran, que no hay remedio.

         De todas maneras, lo de Chacón y Lozano tiene su miga. Primero porque la catalana siempre nos sorprende quitándose de en medio con poca elegancia. Y segundo, porque la segunda llegó con gran aparato de propaganda y se va dando razones que nadie entiende. De todas formas, ya están prestos a sustituirlas y hasta a cortar el bacalao desde Sevilla con un nombre que les duele a todos. Sí, señores, conozco a mucha gente que hubiera votado a Madina si hubiera ganado la candidatura del PSOE. Y parece que Susana se ha dado cuenta ella también, lo malo es que ya está toda la lista vendida ¿O no? Por lo pronto, la cosa está entretenida y si sigue el sol, una caña y unas bravas, por favor.

Charo Alonso.

Fotografía: Fernando Sánchez Gómez.