Sábado, 16 de diciembre de 2017
Bracamonte al día

Rocío Romero pone la estocada del triunfo en el VII Certamen Taurino Ciudad de Peñaranda

Tras las faenas de los seis finalistas y una importante deliberación, se daba a conocer el fallo ante decenas de aficionados y amantes del mundo del toro
La joven torera de Córdoba Roció Romero se ha adjudicado esta VII edición del Bolsín Taurino

Con una tarde soleada, mucho público en los tendidos y gran expectación, se ha desarrollado esta última prueba que ha tenido como colofón el que la joven torera de Córdoba, Rocío Romero, se haya adjudicado la VII edición  de este certamen taurino.

Lo cierto  que hoy la cosa tenía su relieve e importancia, la plaza  también llegó con el aire de quien sería el triunfador de este evento, y la verdad es que decayó del lado de Rocío Romero,  que consintió una faena fácil con mucho empaque y torería limpia y argumentos fuera de toda suspicacia, montó la armonía, el sosiego, y la claridad con remates de alta escuela y se llevó el triunfo. Alejandro Mora, torero salmantino, fue segundo con toreo de alta escuela con buen ánimo y disposición, que mantuvo en todo momento la armonía. Y Blázquez, sin llegar a arrebatarse, mostró un criterio muy digno; y un Víctor Hernández de Guadalajara, con buena medida y disposición, conceptos muy a tener en cuenta.

En definitiva, una tarde para los buenos aficionados, becerras con muchos argumentos. David Redondo, suelto de capote, pechó con un rajado animal y construyó una faena de poco relieve, pero lleno de afición, ilusión y alegría. Víctor Hernández, muy solvente, dominador, se vio como un torero en progresión ascendente, como para seguirlo en su ascensión.

Rubén Blázquez, torero de esta tierra, juega con el  hándicap de que todo el mundo lo conoce, pero la verdad, es que toreó con calma sosiego y buena técnica. Tiene eso que se dice ‘afición desmedida’, y quiere siempre estar a la altura; se manejó muy bien y sabe lo que ocurre entre las causas taurinas, cierto que me gustó, aunque debe ordenar su situación.

El  desencuentro que uno puede  encontrar en todos estos jóvenes aspirantes es lo más natural de ello, los principios en todas aquellas cosas que uno intenta identificar, no dejan  de ser para todos aquellos jóvenes una puesta a punto de lo que consiguieron sus antepasados, y me parece muy de buena voluntad que de nuevo lo intenten.