Viernes, 15 de diciembre de 2017

Palique

-¡Buenas tardes don José! hoy llega usted un poco tarde a nuestro semanal palique

 

-¡Disculpe!¡Disculpe amigo! pero hay cosas que uno ha de dar opinión cuando es requerido, y si no se pueden arreglar, al menos  hagamos una profunda reflexión, y ese ha sido el motivo del retraso,ya veo que no ha tenido en cuenta mi falta de puntualidad, y ha pedido un cafelito ligero de leche. ¡Muchas gracias!

Le comento el tema de la tardanza, me encontré con unos antiguos alumnos, rondando los sesenta, que me comentan vivencias de docencia u otros temas, una nos ha ocupado larga y presurosa charla, qué ahora usted y yo con calma vamos a diseccionar, ¡Sí hombre! Como cuando lo hacíamos en la morgue.

Por cosas de la casualidad, mis alumnos –Aventajadisimos ellos- me dicen que han estado en Yale, asistiendo a un rito religioso gregoriano. ¡Amigo!¡ el resultado no pudo ser más positivo para sus espíritus! El oficiante comentaba cada pasaje de las Lecturas Sagradas, llevaba muy preparada la homilía, breve y concisa, en treinta minutos ya nos despedimos, la música de órgano acompañó el Acto Sacramental, gusto y amor por la cultura quedaron patentes, haciendo que el recogimiento fuera profundo. Me enfada que nuestras misas en algunas parroquias, tengan vulgaridad y chabacanería. Aquí se confunde la superficialidad de lo hortera con la profundidad. A veces estimado amigo, he de ponerme tapones para no oír gritos desafinados, y guitarras alocadas en sus notas, que parecen querernos acercar al Rock, en vez de al Señor. Admiro la paciencia de Dios, que no solo soporta canciones sin sentido, vacias, reiterativas y boaliconas, sacerdotes que salen como idos sin preparar la Palabra. Tanto modernismo, ha ocultado la solemnidad del Rito. Recuerdo haber leído a Santiago Amón, gran cuidador de la estética, cuando escribe:” El mayor atentado contra la iglesia católica, fue cuando un grupito de monjas, cantaron acompañadas de guitarras bajo las columnas de Bernini aquello “Que alegría cuando me dijeron….Donde esté Mozart, o uno de los grandes, que se quite el pedanterismo modernista que solo nos lleva al vacuidad.

-Le doy  toda la razón, ni estrictos, ni vacios, la virtud está en el medio Don José,  y un poco de moderación en su pensamiento tampoco es malo.

 

-¡Bueno!, ¡Bueno! tendrá razón pero hoy no puedo darla.

 

-Y sí hablamos del” gran profeta” Wenceslao Fernández Florez, dueño de un sentido del humor como pocos, suave como los prados de su amada Galicia. Buen gallego, nunca sabias si subía o bajaba, y lo grande, lo escondía en la trastienda, era un personaje liberal, nunca criticado por sus compañeros y ¡mire que lo  pedía!

-“Por favor hable de mi aunque sea mal, haga critica”

Celebró la llegada de la II Republica y luego es perseguido por ella, hasta tener que refugiarse en la Embajada de los Países Bajos, porque aquella Republica, no era lo que habían prometido, ni lo que  nos quieren vender, hubo detenciones ilegales amparados en las madrugadas, fusilamientos en masa, checas, cunetas, incendios de iglesias y colegios religiosos.

-Recuerdo su pensamiento, hostil contra la barbarie republicana, ellos lo habían sido con el gran escritor, y él no podía olvidar el miedo que sintió cuando vio la muerte cerca.

Hoy deberíamos mirar a aquellos que tuvieron que olvidar lo que era libertad, por qué las hordas estalinistas cayeron sobre sus vidas.

Vivimos una España convulsa, se silencia a presos políticos venezolanos, cubanos; y a otros, asesinos en nuestra España, se les considera pacificadores, simpatizan con regímenes donde son asesinados los homosexuales, y aquellos que no piensen como ellos…

Han pasado casi 80 años, un insensato abrió la espita, creyendo coronarse de gloria, y vomitando odio y rencor, entonces se reprodujo el incendio. Procuremos entre todos apagarlo, el incivilismo fue de ambas partes, excesos se cometieron no por ideas políticas, se mató por envidias, por un trozo de tierra, o sencillamente porque no me caes bien por ir a misa, o por no ir… ¡Tanto dolor! ¡Tanta sangre! Para que ahora unos insensatos que vivieron con todas las comodidades, busquen el lugar más seco, donde el incendio puede causar mayor desastre, utilizando la tergiversación y la mentira.

Leamos a nuestro Wenceslao, ironico,pausado,dueño del manejo de la pluma, al terminar una de sus obras, te queda un sabor a dulce, a luz y alivio, recordemos “Volvoreta”, y si no amigo al terminar nuestro palique le invito a mí casa,  y disfrutamos de la película basada en su magistral obra “El bosque animado”

-¡Hecho!¡ Levantemos nuestros enjutos cuerpos! que ya las lumbreras asoman.