Martes, 12 de diciembre de 2017

Se acabó el mus, se acabaron los faroles

Hay veces que la realidad supera la ficción...

Sospecho no haber sido el único en haber sentido un considerable alivio cuando veo que este “juego de tronos” cada día esta más lejos y que las investiduras están al nivel de las vestiduras de un crucificado. A mi modo de ver, el partido socialista esta evitando el suicidio por los pelos y mientras sus electos representantes se afanan en no representar a muchos de sus votantes, prestándose a juegos cuando menos de dudosa coherencia.

Visto desde fuera, y basándome en conversaciones con amigos representantes y representados , tengo la sensación que actualmente se abandera  el socialismo trivial y el socialismo tribal. Es difícil tener claro saber que se vota, si las multas lingüísticas de los españoles del este peninsular, la amistad con los teóricos de los arrepentidos del gatillo, la vanguardia del feminismo, el nuevo uniforme del ejercito con diseño de Ruiz de la Prada, o vete tu a saber.

Es posible que la edad me traicione, pero aquel socialismo de la doble G daba la impresión de una mayor solidez, de un socialismo adulto y no del socialismo “adolescente” que ha ayudado a llevar a este, mi, país a la caricatura.

Bien es verdad, que el proceso post electoral, por llamarlo de alguna forma, no auguraba nada bueno.

Desde el minuto uno , los auto candidatos post papeletas, juraban a quien quería escucharles que iba a ser una disputa de ideas, dos modos de “gobernar” el país. O  lo que es lo mismo ideas políticas con soluciones políticas para poder dar salida a nuestra política y con ello romper el cinturón que nos asfixia.

Algunos, desconcertados, hemos tratado de encontrar alguna idea escondida entre las frases cosméticas, la auto publicidad, el autobombo, la vacuidad del lenguaje político. Realmente es como buscar monedas romanas en la calle Betis y para certificarlo aparecen en Sevilla 600 kg!

Nadie cree nada que venga de un organismo oficial (excepto si trabaja alli), nadie confía  en los partidos políticos (si cobra, quizas), la universidad es un dinosaurio inerte, nadie hace proyectos para nada, porque, ¿para qué?

Decía Gardels, en un articulo  de hace unos años : "los políticos electos están tan en manos del sentimiento populista inmediato y de los intereses especiales organizados, que los partidos vacían de contenido la mera formulación de cualquier política que intente llegar a un compromiso por el bien común a largo plazo, incluso antes de que se someta a votación en el Parlamento. El proyecto de ley que sale adelante está desprovisto de sustancia y significado.”

¿Qué tienen en común, políticamente, López e Iglesias? ¿Opinan igual sobre las autonomías? ¿O Errejón y Chacón, excepto la rima? ¿En que coinciden Echenique y Patxi? ¿Hubo alguna reunión para hablar de política?

Tengo la sensación que sólo querían mover el portarretratos.