Domingo, 17 de diciembre de 2017

Un programa de la Junta facilita la relación de más de 2.600 menores con sus progenitores

Ofrecen, de forma gratuita, servicios especializados de apoyo y atención en procesos de separación, divorcio o en otros supuestos
La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, ha visitado uno de los 16 Puntos de Encuentro Familiar con los que cuenta Castilla y León, el primero de estos centros que existió en Castilla y León y en España, ubicado en Valladolid. La atención a la infancia es una de las prioridades de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades y, dentro de las distintas iniciativas que se desarrollan, están los conocidos como Puntos de Encuentro Familiar. García se ha referido a que se trata de servicios especializados de apoyo a las familias, de responsabilidad pública y de titularidad y gestión tanto pública como privada, en los que se presta atención profesional gratuita para facilitar que los menores puedan mantener relaciones con sus familiares durante los procesos y situaciones de separación, divorcio u otros supuestos de interrupción de la convivencia familiar, hasta que desaparezcan las circunstancias que motiven la necesidad de utilizar este recurso.

Entre los objetivos con los que la Consejería trabaja en los Puntos de Encuentro Familiar están los de favorecer el derecho de los menores a mantener relación con ambos progenitores u otros familiares tras su separación, siempre que con ello se contribuya a su buen desarrollo psíquico, afectivo y emocional, garantizando con ello el interés superior del menor respecto a otros intereses, tal y como ha recogido la última modificación de la Ley Estatal de Protección a la Infancia. Al mismo tiempo, en estos centros se busca que las visitas se desarrollen con seguridad para los menores; mejorar la capacidad de las personas progenitoras para resolver los conflictos que afecten a los hijos, devolviéndoles la responsabilidad sobre su vida personal y familiar, y ayudar a mejorar las relaciones paterno-materno/filiales y las habilidades parentales en relación a la crianza de los hijos e hijas cuando sea necesario.

Al mismo tiempo, a través de los Puntos de Encuentro Familiar se proporciona a los menores un lugar neutral donde poder expresar sus sentimientos y necesidades en relación a la situación familiar y en el que favorecer los acuerdos entre las partes en conflicto cuando ello sea posible y deseable para el bienestar del o la menor.

La red en Castilla y León

La red de Puntos de Encuentro Familiar en Castilla y León, en la que trabajan 82 profesionales, está formada por 16 centros ubicados en Aranda de Duero, Ávila, Burgos, Laguna de Duero, León, Medina del Campo, Miranda de Ebro, Palencia, Ponferrada, Salamanca, San Andrés de Rabanedo, Segovia, Soria, Zamora y dos en Valladolid.
Actualmente la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades desarrolla este proyecto en colaboración con la Asociación para la Protección del Menor en los procesos de separación de sus progenitores, APROME. Alicia García ha manifestado que desde la Consejería se destinaron en 2015 a este servicio más de un millón de euros, lo que permitió atender a 1.843 familias y 2.660 menores, a través de un total de 120.000 intervenciones. En 2016 la partida destinada al mantenimiento de esta red con la que se facilita el bienestar y los derechos de los menores se ha aumentado en 160.000 euros, un 14 % más que en 2015.

Desde el inicio de las intervenciones en 2003 hasta la fecha los Puntos de Encuentro Familiar de Castilla y León han atendido a 17.359 familias y a 24.410 menores, a través de casi un millón de intervenciones, para lo que la Consejería destinó más de 13,2 millones de euros.

Acceso e intervenciones que desarrollan

Entre las situaciones familiares que son objeto de intervención en los puntos de encuentro familiar se encuentran la alta conflictividad y dificultades para llegar a acuerdos con respecto a la atención de los hijos tras la separación o divorcio; dificultades en el cumplimiento del régimen de visitas establecido en la resolución judicial; oposición de una de las personas progenitoras para que los menores mantengan contacto o relación con la otra u oposición de los propios menores a el contacto con uno de los progenitores; inadecuación de la vivienda o residencia en otro municipio, y existencia de violencia hacia una de las partes o familias afectadas por las medidas civiles establecidas en órdenes de protección.

Por otra parte, también las gerencias territoriales de Servicios Sociales, como órganos competentes en materia de protección a la infancia, pueden derivar al servicio a menores separados de sus familiares con medida de protección de acogimiento en familia ajena o extensa y con una regulación establecida de contactos con las personas progenitoras u otros familiares en el Punto de Encuentro Familiar.

Respecto a la derivación de casos, en 2015 fueron 1.364 las familias derivadas desde los juzgados, 464 desde los servicios de protección a la infancia de las gerencias territoriales y 15 familias acudieron al servicio de mutuo acuerdo.