Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Reclaman mayor atención para evitar que la lluvia dañe los monumentos

Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio alerta de deficiencias que perjudican la conservación de la piedra arenisca
Patio de Escuelas Menores

La Asociación Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio ha puesto en conocimiento de las administraciones competentes la penosa situación en la que se encuentran algunos de los monumentos de Salamanca, afectados por la lluvia y la humedad ya que no están recibiendo la atención esperada, más si cabe cuando este es un aspecto capital para conservar la piedra arenisca con todas sus propiedades.

Debido a la utilización mayoritaria de la piedra arenisca en la construcción de nuestra ciudad, se hace necesario que todos los monumentos cuenten con un buen sistema de canalones y bajantes, que recojan y viertan el agua de lluvia hacia la red de alcantarillado, que dicho sistema sea revisado de forma periódica y reciba el mantenimiento necesario.

Esta cuestión, la afección del agua y de la humedad a los elementos constructivos y decorativos, debe ser afrontada de forma urgente y prioritaria también por los propietarios, principales interesados en mantener en buen estado los edificios. Si bien, podemos comprobar como estas cuestiones nunca antes habían sido tan despreciadas como en la actualidad, cuando afrontarlas permitiría, en buena medida, asegurar la conservación del patrimonio histórico-artístico. De igual forma, la urbanización de los entornos de los monumentos debe ser cuidadosa y pensada para evitar que los sillares se vean afectados por la humedad; bien porque les llega el agua (de lluvia o del vadeo indiscriminado), bien porque se convierten en la única vía para que el suelo traspire.

Casos

Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio el pasado mes de enero informó de las deficiencias de los vierteaguas de la Capilla de los Franciscanos y del Palacio de Monterrey que mojaban los sillares inferiores; de la ausencia de un sistema de canalones y bajantes en las iglesias de San Esteban, de San Benito y de San Julián; y de una fuga en el canalón que vertía sobre la portada del Convento de las MM. Agustinas. De todas ellas únicamente la última ha sido solventada, al parecer, satisfactoriamente.

Tres meses después la Asociación ha informado de una grave deficiencia en el bajante del canalón de la Plaza Mayor de Salamanca situado en la entrada por la Plaza del Corrillo, el cual está mojando toda la fachada, poniendo de manifiesto la precaria situación en la que se encuentra. Además, la parte inferior de dicho bajante no termina a pie de calle o conectándose a la red de alcantarillado, si no que termina a una altura considerable vertiendo el agua sobre los viandantes, lo cual ya había sido denunciado. También se ha advertido sobre filtraciones que afectan a los arcos de las crujías situadas al norte y al oeste del Patio de Escuelas Menores, muy probablemente debido a la falta de mantenimiento y limpieza, a pesar de las consabidas consecuencias para la piedra ya que aflorarán las sales que la componen y su estructura se debilitará.

En el caso de la Catedral Nueva, la ausencia de un sistema de canalones y bajantes que recojan el agua de lluvia de las cubiertas, trae consigo, debido a su orientación -al norte- que la humedad permanezca durante bastante tiempo y aparezcan líquenes. Mientras que en el edificio situado en el número 30-32 de la Calle Cervantes un canalón obstruido ocasiona que el agua de lluvia se filtre y vierta sobre la fachada de piedra arenisca, pudiendo llegar a afectar al escudo labrado existente.

La Asociación confía en que las Administraciones Públicas trabajen no sólo para iniciar las correspondientes gestiones que sirvan para solventar las deficiencias señaladas, también para establecer un plan específico para este tipo de cuestiones que tienen como motivo central el cuidado del principal elemento constructivo de nuestros monumentos.