Sábado, 16 de diciembre de 2017

Mucho público y buen nivel de los novilleros en el Bolsín de Peñaranda

En esta segunda prueba del certamen han participado los salmantinos David Redondo y Rubén Blázquez

Con tarde muy soleada, agradable temperatura y mucho público ha tenido lugar en la plaza de La Florida la segunda prueba del certamen taurino de Peñaranda, en la que se han tentado eralas de la ganadería salmantina de Sepúlveda, que han tenido todas un buen caudal de nobleza y boyantes embestidas, si bien es cierto que aunque fueron al caballo, no han tenido mucha codicia en el mismo, pero su gran clase ha sido suficiente para pasar una tarde con  notable nivel, también evidenciado por el ramillete de toreros que hoy han participado.

La primera plaza para Cristian Pérez (Albacete), solvente con el capote, se mostró como un torero de gran nivel y buena estructura de torero poderoso, que manejó con destreza los engaños. Siempre bien colocado y animoso, llegó bien al tendido y con una mano izquierda demostró templanza y saber estar.

David Redondo, de la Escuela de Salamanca, armonioso con el capote y poniendo con garbo en la suerte, salió muy entregado y dispuesto. Comenzó de hinojos y fue ganando en suavidad y temple a medida que entró en faena; manejo el chico de Macotera con suavidad los engaños y buen sentido de los remates por ambos pitones para lograr una faena de buen tono.

Tercera plaza para José Rojo, nativo de Cáceres, que estuvo fácil con el capote. Sorteó en la muleta un animal con nobleza algo más flojo, pero manejó con criterio el engaño y se coloca muy bien para embarcar los muletazos. Además, tiene un buen sentido de las distancias y manejo al natural con armonía y gusto. Buenas formas las de este extremeño.

En cuarto lugar actuó Alberto Martín, de la Escuela de Madrid, se inició por faroles de capote, un torero que maneja el entorno, sabe en lo que anda, muy toreado y claro exponente de la escuela madrileña, dibujó muletazos plenos de capacidad y armonía y remató las series con gusto; citó enfrontilado y dio respiro inteligente al animal. Aunque hubo algún momento en que se salió de la faena, mantuvo el nivel de la tarde.

Quinto lugar para Juan de María, del Puerto Santa María (Cádiz), que no se encontró fino con el capote, faena de comienzo dubitativo, y luego fue mezclando un toreo muy capaz con buenos remates, pero tardó en conectar con una becerra un tanto rajadita. Al chico le faltó dominio, recorrió mucha plaza, cosechó pasajes de buena factura, dio muchos pases, pero careció de acoplamiento y hondura. Mezcló su enorme voluntad con la falta de definición -a mi modo de ver-, pero no se perdió en el listón de la tarde.

Finalmente, el sexto lugar fue para Rubén Blázquez, de la Escuela de Salamanca y natural de este pueblo de Peñaranda. Cuestión de entrada nada fácil contentar y poner de acuerdo a los unos y los otros. Rubén estuvo suelto con el capote, muy concentrado toda la tarde con el hacer de sus compañeros, manejó con mucho empaque la muleta, citó en la suerte y tiró de la embestida, con sosiego y buena estructura; dominó en su terreno y remató las series con buena armonía. Toreó mejor con la derecha y mantuvo un nivel de progreso aceptable.

Y aquí termino estar tarde, donde como digo se superó el nivel con mucho del primer domingo, hoy todo ha tenido más juicio, luz y color. Volveremos de nuevo el día 1 y, aprovechando la festividad del 2 de mayo, celebraremos la final de este evento.