Domingo, 17 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Los libros salen a la calle gracias a la nueva Bibliocaseta

CIUDAD RODRIGO | El acto inaugural del nuevo espacio cultural contó con la presencia de la Rondalla III Columnas

En un ambiente muy festivo –hasta estuvo presente la Rondalla III Columnas- el Centro Social Aldea de Ciudad Rodrigo procedió a inaugurar en la tarde sabatina la Bibliocaseta que ha creado en uno de los kioscos sin uso del entorno del Parque de La Glorieta en colaboración con el Ayuntamiento mirobrigense, propietario de la instalación. Según se explicó en ese acto inaugural, se han juntado ‘el hambre con las ganas de comer’.

Por un lado, el Centro Social Aldea quería sacar a la calle su Biblioteca Social, uno de los primeros proyectos que pusieron en marcha cuando se creó el Centro hace casi un par de años. En esta Biblioteca, cualquier persona ha podido coger en cualquier momento los libros que ha querido, pudiendo dejar otros en su lugar.

Después de recibir varias donaciones, el espacio que han tenido en sus sedes se ha ido quedando pequeño, por lo que decidieron intentar sacarla a la calle “para llegar a más gente”. Paseando por la ciudad, cayeron en el espacio donde se ha acabado por poner en marcha, un lugar que en su día ya funcionó como espacio de referencia para libros, de la mano de Maura: “no había mejor sitio que esta caseta”, en palabras de Sonsoles Salazar, del Centro Social Aldea.

Esa caseta es propiedad del Ayuntamiento, que tras sacarla varias veces a licitación intentando encontrar a alguien para explotarla como kiosco, se había planteado incluso su derribo (igual que el del otro antiguo kiosco de la zona). Por ello, cuando el Centro Social Aldea mostró su interés, el proyecto “se recibió con los brazos abiertos”, en palabras del alcalde Juan Tomás Muñoz.

La vieja caseta ha necesitado una serie de transformaciones, realizadas en parte por trabajadores municipales, y en su mayoría por integrantes del Centro Social Aldea, sobre todo de su Club de Lectura, que han acondicionado el espacio, pintado el exterior y seleccionado los libros que forman parte de la Bibliocaseta. Como su Biblioteca Social original, será un espacio libre que funcionará a modo de bookcrossing, pudiéndose coger libremente libros.

Desde el Centro Social Aldea agradecieron la colaboración del Ayuntamiento: “reconforta que las instituciones apoyen proyectos culturales”. Asimismo, mostró su agradecimiento a “los mecenas y donantes” de libros, entre los que se encuentra incluso el programa de Radio Nacional de España No es un día cualquiera. Con este proyecto se quiere “crear Comunidad”.

Por su parte, el concejal de Participación Ciudadana, Domingo Benito, indicó que “no hay mejor manera de celebrar el Día del Libro que inaugurando espacios para la cultura”. Desde su punto de vista es un “acto edificante” porque “es bueno, bonito, que en Ciudad Rodrigo celebremos el Día del Libro” y porque es un ejemplo de “participación y constancia”.

Domingo Benito indicó que “hay que destacar a las personas que dedican su tiempo a construir cosas sin nada a cambio”. En torno a la Bibliocaseta, manifestó que “el objetivo ya está: se ha transformado un espacio urbano sin uso, dándole color,…”.

Por su parte, el alcalde Juan Tomás Muñoz, recordó que no era la primera iniciativa de este tipo que se hacía en Ciudad Rodrigo, ya que en 1928 ya funcionó una idea similar en la Plazuela de San Salvador, en cuyo centro había una fuente con bancos alrededor y una especie de estanterías. Juan Tomás Muñoz mostró su “orgullo como alcalde de iniciativas como esta”.

El acto inaugural se cerró con la intervención de dos integrantes del Club de Lectura del Centro Social Aldea, Alba y Luis Miguel Cencerrado. Este último resaltó que esta iniciativa, aunque parezca lo contrario, “tiene sentido en el mundo interconectado en que vivimos; que los libros rompan los muros”. Luis Miguel Cencerrado espera que la Biblioteca sea un “aldabonazo” para que haya un mayor interés por la lectura, que “nos ayuda a entendernos y a entender el mundo que nos rodea”.

Por último, puso en valor que sea “una iniciativa que surge del encuentro de instituciones públicas y centros como la Aldea en tiempos en que vemos desencuentros de la sociedad civil e instituciones”.

La Rondalla, que donó al Centro Social Aldea el libro que recoge su historia, interpretó un par de piezas más, pudiéndose disfrutar a continuación de un convite.