Lunes, 18 de diciembre de 2017

La vida no es fácil para nadie, al menos para una gran parte de la sociedad

Apenas si podíamos vislumbrar una salida airosa para nuestras vidas. Ante este panorama, acudí como miles de conciudadanos a Cáritas.

La vida no es fácil para nadie, al menos para una gran parte de la sociedad. La crisis económica en España ha hecho mella en las clases sociales media y baja, llevándose la peor parte ésta última. Cuando los recursos económicos del Estado no han llegado a las personas más desfavorecidas, miles de personas hemos tenido que acudir a otros órganos e instituciones estatales para paliar y remediar los problemas que acarrea ésta inacabada situación de desesperación.

Nos hemos visto inmersos en el mundo de las carencias de todo tipo de carencias, soledad, vergüenza, desamparo, desahucios, desprotección, miedo, inseguridad...

Apenas si podíamos vislumbrar una salida airosa para nuestras vidas. Ante este panorama, acudí como miles de conciudadanos a Cáritas.

Para mí fue mi tabla de salvación a todos los niveles. Comenzaron las citas y entrevistas con trabajadores de cara a solventar las dificultades más acuciantes: el alquiler, las facturas, la alimentación... Pero debo añadir que recibí mucha más ayuda que la estrictamente pecuniaria, ya que Cáritas Salamanca aborda muchas problemáticas que debido a la crisis económica se han ido agravando. Porque Cáritas no solamente proporciona ayuda básica a las personas menos favorecidas, sino que acompañan durante el tiempo necesario a todos aquellos que lo necesitamos. esta labor de equipo no sería posible, por una parte sin personal cualificado y por otra, sin los medios económicos necesarios.

A través de este artículo quiero manifestar mi gratitud a todas las personas (que son muchas) que se involucran en estas tareas no siempre fáciles, a aquellos que se desviven por ayudar a los demás.

Cáritas Salamanca no es solamente un espacio físico de resolución de conflictos, sino una base estupenda donde la vida cristiana se hace realidad.

Con todo mi cariño y respeto a Cáritas Salamanca.

J.M L M