Lunes, 11 de diciembre de 2017

En abril aguas (y corruptos) mil

Los ríos han tomado como suyo este abril, los hemos sentido rugir, hacerse fuertes, mostrar un poderío que ya no les atribuíamos. Los regatos han mutado en ríos y los ríos en rías a las que se les antoja la llegada al mar, un mar que estas aguas nuestras no besarán hasta que en Oporto se les dé carta de libertad.

El primer mes primaveral ha hecho bueno el refrán de “en abril aguas mil”, y hemos podido asistir a la rebelión de todo tipo de corrientes fluviales, apoderándose de unos terrenos que considerábamos nuestros, y que las venas de la madre tierra han decidido acoger bajo su regazo por unos días, como si sintiesen la necesidad de acunar de manera efusiva sus riberas, en un abrazo que se sabe efímero desde el primer momento.

Y entre ríos y corrientes, sigue lloviendo sobre mojado no sólo en el campo, sino también en la política española, y del mismo modo que los humos se han hecho por completo con su particular pozo entre Pereña y Masueco, otros humos, pero más propios de un incendio, se han dejado oler a la puerta del Partido Popular, con los papeles de Panamá provocando la caída de un ministro, José Manuel Soria, y dando un nuevo sopapo al exministro Rodrigo Rato. Otro exministro y ahora europarlamentario popular, Arias Cañete, también ha tenido que salir al paso por una empresa de su mujer que operaba en dicho paraíso fiscal (me refiero a Panamá, no a Pereña, uno paraíso fiscal y otro simplemente paraíso).

Pero la lista de los papeles de Panamá se ensancha más que el Huebra en época de lluvias, y al festín de los paraísos fiscales se han apuntado muchos más cantamañanas, como Miguel Blesa (¡Cómo iba a faltar!), Oleguer Pujol (otro que tal baila), dos biznietos de Franco (de casta le viene al galgo), o la esposa de Felipe González, ese expresidente del PSOE que pretende darnos lecciones mientras se embolsa dinerales como miembro de consejos de administración.

Tampoco ha faltado a la cita la nobleza, y Pilar de Borbón (hermana de Juan Carlos I), también eludió pagar los impuestos que le corresponderían en España, eso sí, con sangre azul, desde un escalafón de la nobleza más alto que Borja Thyssen, que ha hecho lo propio desde la posición de futuro barón.

Fuera del ámbito político los papeles panameños han hecho tambalear la barca de la popularidad de gentes del espectáculo, como el oscarizado Pedro Almodóvar o el vinófilo Imanol Arias. Pero si se trata de personas con paladar para el vino hemos de hablar de Bertín Osborne, a quien no le falta la botella de tinto en los programas que graba en su casa, como tampoco le faltan los papeles en el paraíso fiscal centroamericano.

Por el deporte, ya que se trataba de dar una buena patada al fisco, Lionel Messi y la Real Sociedad decidieron meterle un gol a Hacienda vía Panamá, donde se pasó de frenada Alex Crivillé, y en donde otro hombre ya relacionado con casos de corrupción, como José Luis Núñez, estaba apuntado en la lista de invitados de la fiesta del sinpa. Pero si se trata de engañar, el abanderado del dopaje español tampoco podía faltar a la cita, de manera que el médico Eufemiano Fuentes ha aparecido también en los papeles de Panamá.

Y como tanto corrupto debe dormir en hoteles, en los ya archiconocidos papeles se recogían asimismo los dueños de importantes empresas hoteleras españolas, como Meliá, Riu y Martiñón.

Y la lista sigue, pero ya que se trata de relatar la lista de conocidos españoles con estratagemas para eludir pagar impuestos, habrá que pedir que el escrito lo haga Mario Vargas Llosa, que lo ha vivido de primera mano. Aunque, ya que estamos en época de lluvias, también podemos pedir que los ríos desvíen su cauce para llevarse toda la ralea de corruptos lejos del país, si es que las compuertas del sistema son capaces de desembalsar tantos.