Miércoles, 13 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

El obispo de Ciudad Rodrigo aborda en su último libro la polémica sobre el proyecto minero de Berkeley

En las últimas horas se ha suscitado cierta polémica por esas manifestaciones, teniendo que salir al paso el propio Obispo para aclararlas

El Obispo de Ciudad Rodrigo Raúl Berzosa ha publicado un nuevo libro, titulado Cibercultura y Ecología: Evangelizar en un cambio de época, centrado en lo que Berzosa considera como “dos retos a evangelizar”: el planeta digital y la ecología integral.

Este libro está teniendo repercusión en distintos sectores en las últimas horas debido a lo que expresa Berzosa -justamente en el último apartado del capítulo dedicado a la ecología integral- sobre los proyectos mineros que quiere desarrollar la empresa australiana Berleley (aunque no llega a mencionarla) en el oeste de la provincia de Salamanca. Concretamente, lo que hace Berzosa es recoger las “voces críticas” que le están llegando, “de cristianos y no cristianos” en torno a la mina.

En este sentido, expone puntos de vista de los “afectados”, como que hay que arrancar 25.000 encinas milenarias, que se va a crear un almacenamiento de residuos radioactivos de concentrado de uranio, que el lavado y almacenamiento de dichos residuos radioactivos tendrá el consiguiente vertido y filtración en las aguas del río Yeltes, o que puede verse afectado el Balneario de Retortillo.

Según apunta el Obispo, esos afectados le han hecho notar lo que ha expresado el Papa Francisco en la denominada Laudato si, una encíclica sobre ecología, en la que “se pide a las autoridades preservar el medio ambiente y los recursos naturales del país sin venderse a intereses espurios locales o internacionales”.

Sin llegar a mojarse sobre el tema, Raúl Berzosa reflexiona que “la polémica está servida en dos niveles”, entre quienes “ven en dicha explotación, aún asumiendo los riesgos, la posibilidad de puestos de trabajo” y quienes “siendo habitantes permanentes o hijos de la zona que la habitan puntualmente, valoran más la preservación del medio ambiente y la riqueza natural heredada”.

Berzosa concluye manifestando que le gustaría que la lectura y el diálogo de Laudato si sirviera “para iluminar los graves problemas denunciados; sería ya un fruto concreto y fecundo del magisterio papal”.

El Obispo ha hecho una serie de aclaraciones a ciertas informaciones

Ante ciertas informaciones divulgadas por las redes sobre el contenido del libro (de grupos ecologistas que aluden a que el Obispo denuncia el ‘atentado ecológico’ de la mina), Berzosa hizo públicas en la mañana del jueves unas declaraciones en las que remarca que no “denuncio a nadie (ya que no señalo nombres concretos ni posibles responsables o culpables), ni entro en terrenos o en juegos políticos o económico-empresariales que no me corresponden”.

Lo único que hace es situarse “a petición de algunos de mis feligreses, desde la óptica de la ética y desde la dimensión de pastor de una pequeña comunidad católica” donde existen “problemas graves” como el envejecimiento, la despoblación, caída de la ganadería, preocupación de los ataques de lobos salvajes, y ahora “la explotación de minas y de su impacto medioambiental y humano”.

Berzosa añade que “como obispo de todos, de los partidarios y de los no partidarios del proyecto, he escuchado y expongo lo escuchado”, tratando de “señalar criterios para el encuentro y el diálogo” en torno a una situación en la que “no está en juego sólo el medio ambiente, sino la paz social, el bien común y el verdadero desarrollo humano de la zona”.

El Obispo concluye expresando que ni quiere asumir un protagonismo que no le corresponde “ni ser manipulado por intereses que no sean los estrictamente pastorales; ni mucho menos aparecer como bandera o paladín de una determinada causa”. Berzosa explica que los protagonistas son “los cristianos laicos que vienen exponiendo desde hace mucho tiempo sus puntos de vista y defendiendo sus principios e intereses; a ellos hay que escucharlos, acompañarlos y defenderlos”.