Sábado, 16 de diciembre de 2017

Amigos “Tesoro” y Tesoros de Amigos

Dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro y en el caso de Rajoy está claro: un tesoro en Panamá, y/o en Suiza, y/o en Jersey…. Yo no tengo tesoros de esos, digo, amigos de esos.

Yo tengo una amiga, Mónica Hidalgo, que es una chica con la que es muy divertido irse de cañas, y si en vez de cañas son copas, más divertido todavía. La veo poco porque ya no vive en Salamanca, como casi nadie de su edad, claro, pero de vez en cuando, por las redes sociales (bendito S.XXI), charlamos de sus cosas, de las mías,… hasta el otro día, cuando mandó este mensaje al grupo de wasap:

“Como sabéis me piro a Atenas el domingo a colaborar en lo que pueda con gente de Refugees_gr y otras organizaciones que están allí. Llevo mil cosas que me han dado y ya no tengo más Kg en la maleta. Además es bueno comprar aquello que las refugiadas necesiten in situ, no solo para coger aquello que les falta, sino también para que la gente local no vea a las refugiadas como una amenaza, sino como una oportunidad. Por este motivo, si alguna de vosotras considera que puede colaborar, yo traeré tickets de todos los gastos y seré transparente como no podría ser de otra manera. Evidentemente es sin ningún compromiso. Si os apetece me decís por privado y miramos como hacerlo. Mil gracias.”

 

Ella fue documentando cada paso de lo que iban a ser sus vacaciones de Semana Santa por tuiter y feisbuk: cómo llenaba la maleta que pidió prestada y que le regalaron “para alguien que lleve su ropa en bolsas”, con todo tipo de objetos, sobre todo portabebés y zapatos; cómo llegaba a El Pireo y lo que iba encontrando allí; cómo la frustración, la indignación, la vergüenza ajena… le invadían al ver a los cruceristas fotografiando sin permiso a los niños refugiados como si fueran una atracción más de sus lujosas vacaciones…

 

Y yo, que lo único que puedo hacer es ayudarla a dar voz a toda aquella gente, retuiteé todo lo que mandó y compartí en mi biografía cada foto que ella colgaba. Así que cuando volvió, conocíamos casi cada cosa que hizo y que encontró, y cada sentimiento y cada emoción que todo aquello le produjo, y sin embargo, cuando lo lees de un tirón en una de las muchas entrevistas que la hicieron (abajo pongo el enlace), se te encoge el ombligo y te queda una sensación de angustia de no poder hacer más…

Quizá a Rajoy sus amigos le hayan dado muchas alegrías en forma de regalos carisísimos pero yo prefiero a mi amiga Mónica, que queréis que os diga.

http://rubencaravaca.blogspot.com.es/2016/04/la-gestion-de-los-anarquistas-griegos.html