Martes, 12 de diciembre de 2017

Ángel Cabo Alonso, un maestro para geógrafos e historiadores

“Un homenaje al maestro y amigo que nos ha dejado y que ha marcado una profunda e indeleble huella en la Geografía española...”
Ángel Cabo falleció el pasado 16 de abril

Los grandes maestros de la universidad española, anterior a la fragmentación y dispersión de los campus y a las reglas de Bolonia, van desapareciendo. Los últimos han rebasado los noventa años y apenas  cuentan  ya sus nombres entre las nuevas generaciones de profesores formados bajo parámetros  más pragmáticos, tecnológicos  y  profesionales. Y es de justicia señalar que la Universidad  y todos nosotros estamos en deuda con su magisterio, no sólo por la capacidad de convergencia intelectual e investigadora que desarrollaron en momentos verdaderamente difíciles, también por la generosidad y la actitud abierta que compartieron con sus alumnos y colegas.

Con la desaparición  el día 16 de abril del profesor Ángel  Cabo Alonso, a los 93 años, se nos va uno de los maestros de la geografía e historia rural española. Discípulo directo y muy querido de D. Manuel de Terán - el gran renovador de la geografía española desde la Universidad Complutense y el C.S.I.C. (Instituto Elcano)-  puede considerarse como uno de los últimos eslabones estrechamente vinculados al quehacer académico practicado por la Institución Libre de Enseñanza y a su herencia intelectual y moral. En esa actitud abierta y crítica se apoya su triple mirada sobre nuestro territorio, centrándose en los paisajes rurales, en la evolución de campo español, y en su estrecha relación con el devenir de la sociedad rural española. Comparte, en este sentido, inquietudes con los grandes maestros de la geografía portuguesa como el profesor Orlando Ribeiro, siendo ambos los promotores de los Coloquios Ibéricos de Geografía que se vienen celebrando cada dos años desde 1979 en España y Portugal. La Universidad de Coimbra le concedió el Doctorado “Honoris Causa” en 1998, reconociendo precisamente esos méritos ibéricos.

Con una presencia inicial muy activa y fundacional en el antiguo Instituto Elcano y en la revista Estudios Geográficos del C.S.I.C., desarrollará su actividad docente  como catedrático en la Universidad de Granada, primero, y desde 1963 en la Universidad de Salamanca, donde creará el Departamento de Geografía  en la Facultad de Filosofía y Letras y dirigirá más tarde la Facultad de Geografía e Historia, colaborando siempre  con los historiadores y también con los colegas de la Facultad de Ciencias más relacionados con los estudios de la tierra. Como Presidente de la Asociación de Geógrafos Españoles (AGE) supo aunar posiciones entre las distintas áreas y líneas de conocimiento y defender ante los nuevos tiempos de modernización y especialización el significado profundamente educativo y cívico de las herencias geográficas e históricas. Por su compromiso académico y  fidelidad al saber geográfico recibió en 2013 el Premio de la Nueva Cultura del Territorio por parte de la AGE y del Colegio de Geógrafos Españoles.

Es en la investigación sobre el medio rural español donde sus inquietudes y trabajos han dejado huellas más profundas, particularmente en el buen  manejo de las “Fuentes para la geografía e historia agraria y rural”, que se plasman además en dos estudios verdaderamente ejemplares para el conocimiento de nuestras regiones y comarcas rurales; me refiero a La Armuña y su evolución económica (1955) y al Colectivismo agrario en Tierra de Sayazo (1956). Los trabajos de síntesis de Ángel Cabo Alonso, nada fáciles, construidos con inteligencia, sólidamente argumentados, y con excelente escritura, han contribuido al mejor conocimiento de nuestra península y a la formación de varias generaciones de buenos profesores de enseñanza universitaria y también  de enseñanza secundaria. Sus “Condicionamientos geográficos de la Historia de España”, en la Historia de España” dirigida por Miguel Artola,  mantiene una gran frescura intelectual y didáctica a la hora de comprender y explicar la complejidad de  los hechos geográficos  y paisajes que configuran nuestro marco peninsular. Una lección fundamental para la formación de ciudadanos tolerantes y respetuosos con el medio ambiente, con nuestros paisajes y con el buen manejo de los recursos de nuestra península.

Con la pérdida de un maestro de la talla humana y científica como la del profesor  D. Ángel Cabo Alonso, la geografía española y quienes nos consideramos sus discípulos quedamos un poco huérfanos, pues es difícil  encontrar en el panorama actual    maestros tan generosos y accesibles, siempre respetuosos con las opiniones distintas y con los trabajos realizados con honestidad, rigor, creatividad e independencia, una actitud que reivindicamos para superar la fragmentación y mediocridad de la universidad actual. Que la tierra le sea leve.

Valentín Cabero Diéguez

Catedrático Jubilado de la Universidad de Salamanca, exdecano de su Facultad de Geografía e Historia y miembro de la Comisión Ejecutiva del Centro de Estudios Ibéricos