Jueves, 14 de diciembre de 2017

Fútbol: Oficio de errores y aciertos...

Hay mucha incomprensión en el fútbol ante los errores de los jugadores, no se valora que es un deporte de habilidades abiertas que dependen de un móvil-balón que se maneja con los pies y, además, un equipo contrario compite por no dejarte armar tus ideas al ritmo y calidad deseables. Por tanto, el fútbol es un deporte de errores y aciertos para el que hay que estar muy preparado, un oficio que precisa de mucho control mental sobre todo frente a la crítica fácil… Se necesitan muchos tipos de liderazgos en un equipo de fútbol para que el bloque funcione mínimamente.

Erik Kessels, escribió el libro: “¡Qué desastre! Como convertir errores épicos en éxitos creativos”, dicen, como homenaje a la imperfección. Seguramente se aprende mucho más de los errores que cuando el triunfo nos sonríe hinchándonos cual pavo real luciendo el plumaje más llamativo… A pesar de que en el fútbol se acuñó el pensamiento de que si sacas pecho gratuitamente te lo pueden partir. Nos ilustra de nuevo W. Churchill: “El éxito es la capacidad de ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”. Podemos observar en estos días que el Barcelona, de pronto, puede perder todo lo que había conseguido y que hace un mes era impensable. La urgencia de Luis Enrique es asegurar los puntos necesarios en los próximos cinco partidos. Su calendario parece más fácil que el de Atlético de Madrid y Real Madrid pero la realidad está superando cualquier expectativa.

Asegura J. M. Barrie, creador de Peter Pan: “Todos somos fracasados. Al menos los mejores de nosotros lo somos”. En estos últimos partidos de la Liga los clasificados en los lugares más bajos echan la culpa de su situación a “un enemigo externo” que los perdedores se buscan para justificar su mal desempeño. En una visión fractal podemos observar que los partidos acaban hacia el minuto 93 a 95 de juego y el árbitro soporta las protestas de algún jugador del equipo perdedor porque no alargó el partido unos segundos más… Después de jugarse 38 partidos x 93 minutos cada uno, no llegan a sumar 37 puntos (Cifra estimada en esta Liga para salvar la categoría), por lo que en 3.534 minutos de juego de una temporada se han acumulado más errores que aciertos. Pero los oficiantes buscan las causas de sus males en la responsabilidad de otros, creyendo que alargar 5 segundos un partido le puede dar las opciones que no consiguieron en la trayectoria de toda una Liga completa…

Salamanca, 19 abril 2016