Lunes, 11 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

La Parroquia de El Salvador inaugura su flamante nuevo templo

CIUDAD RODRIGO | El Obispo de la Diócesis Raúl Berzosa se encargó de la consagración del nuevo templo, sufragado al 50% entre la Parroquia y la Diócesis

En la tarde del domingo tuvo lugar la solemne inauguración del nuevo templo parroquial de El Salvador, que ha venido a solucionar los problemas de espacio que tenía el centro parroquial que estaba funcionando hasta ahora (aunque en el acto de apertura se quedó pequeño).

El nuevo templo nace tras una reforma completa del actual espacio, tras no llegarse a realizar nunca el proyecto original de Iglesia que diseñó la Diócesis para el barrio de Las Canteras tras pedirlo la Asociación de Vecinos desde prácticamente el mismo momento en que el barrio empezó a crecer.

Ese centro parroquial tenía como principal inconveniente los problemas de espacio a la hora de realizar celebraciones como bodas, bautizos, comuniones o entierros, por lo que la propia Parroquia, en conjunción con la Diócesis (han pagado las obras al 50%) decidieron llevar a cabo la reforma, que se ha venido realizando desde el mes de diciembre.

A partir de ahora, el espacio de Iglesia propiamente dicho pasa a estar situado en la planta baja, uniéndose la zona de antiguos locales parroquiales con el espacio al aire libre que conducía a la puerta de acceso a esos locales. Además se ha habilitado una capilla más pequeña para las celebraciones diarias. Mientras, el espacio donde se han desarrollado hasta ahora las misas pasará a funcionar como salón parroquial.

La celebración inaugural, presidida por el Obispo Raúl Berzosa con la compañía de numerosísimos sacerdotes, sirvió para dedicar la nueva Iglesia, un rito que se desarrolló después del rezo del Credo. Esa dedicación consistió en la consagración del altar y las paredes con Crisma. Además, se quemó incienso sobre el altar, que luego se iluminó.

Durante la inauguración, Raúl Berzosa expresó que para un Obispo “es siempre una gran noticia, y motivo de profundo gozo, el poder inaugurar un templo”, resaltando que “no son piedras muertas, sino reflejo y signo de las piedras vivas que en él rezaréis, celebraréis, anunciaréis y os comprometeréis”. Berzosa confía en que la Comunidad de El Salvador “sabrá valorar el esfuerzo realizado, una vez más, por la Diócesis, y sabrá colaborar incluso más allá de sus posibilidades”.