Domingo, 17 de diciembre de 2017

Seguir creando

Artículo de Paloma Fidalgo: Los autores deben elegir entre cobrar su pensión o escribir / Escritores senior se plantean abandonar tras su conflicto con la Seguridad Social

 

Tradicionalmente, a los escritores se les permitía seguir trabajando una vez jubilados. Hasta 2011. Inspección de Trabajo ha estado investigando y sancionando últimamente a autores, escritores y periodistas. Seguir Creando solicita también “la creación de una ley, un estatuto para los autores y creadores”

Qué gran pérdida habría supuesto que Torrente Ballester se hubiese dedicado a jugar a la petanca en vez de escribir `Crónica de un rey pasmado´, `Las islas extraordinarias´o `Los años indecisos´, tres títulos que el autor publicó pasados los 75 años. O que todo un Nobel como Saramago se hubiese plantado tras lanzar su primera novela de éxito, con 55 años, en lugar de seguir aportando sabiduría y transgresión a la literatura hasta su muerte, a los 87.

Pues estemos atentos, porque en los últimos meses, algunos escritores españoles senior han amenazado con dejar de escribir al sentir a la Inspección de Trabajo pisándoles los talones, escrutando si han cometido la ilegalidad de compatibilizar su pensión de jubilación –percibida, a veces, por una ocupación profesional que han desarrollado en paralelo a la literaria- con actividades remuneradas habituales en un escritor. Y eso que lo de combinar pensión y trabajo no es ni un problema -o mejor llamémoslo reto- novedoso, ni le quita el sueño solo a los artistas, desde que se empezó a promover el llamado envejecimiento activo, una oportunidad de mantenerse al pie del cañón laboral gracias a que la esperanza de vida va en aumento, y a que cada vez nos hacemos mayores en mejor forma.
Tal como están las cosas hoy, posiblemente Miguel Delibes se lo pensaría dos veces antes de escribir Diario de un jubilado. La Inspección de Trabajo ha multado a autores como Javier Reverte por compatibilizar su jubilación con trabajos afines al oficio de escritor. Pero la recién creada plataforma Seguir Creando ha recibido el apoyo de los principales grupos parlamentarios en su reivindicación de modificar el estatus normativo que conlleva tales sanciones
Novedosa normativa
Tradicionalmente, a los escritores se les permitía seguir trabajando una vez jubilados. Hasta 2011. En esa fecha, y como después se ha mantenido en el contestadísimo -por más motivos además de este- Texto Refundido de la Ley General de Seguridad Social aprobado por Real Decreto Legislativo 8/2015, se estableció, también para ellos, la imposibilidad de compaginar una pensión de jubilación íntegra con la realización de trabajos por cuenta propia, si los ingresos anuales totales derivados de éstos superan el cómputo anual del SMI (Salario Mínimo Interprofesional). Para este 2016, estamos hablando de 9.172,80 euros. Y quienes contravengan la norma, se arriesgan a perder su derecho a cobrar la pensión, a tener que devolver lo ya cobrado y a tener que darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, o a sufrir una penalización en caso de que se recupere el derecho a jubilación.
La madre del cordero para los escritores, cuya actividad la Seguridad Social nunca ha tenido muy claro cómo clasificar -tardó en decidir en qué régimen los integraba-, reside en si se engloban o no los derechos de autor en esos trabajos paralelos a la pensión
La madre del cordero para los escritores, cuya actividad la Seguridad Social nunca ha tenido muy claro cómo clasificar -tardó en decidir en qué régimen los integraba-, reside en si se engloban o no los derechos de autor en esos trabajos paralelos a la pensión. Tenemos la suerte de que los escritores jubilados sean tendentes a derrochar su experiencia y talento en actividades como conferencias, artículos o en el ejercicio de jurado de premios. No siempre, con todo ello, superan el SMI.
Pero, además, también perciben ingresos derivados de sus derechos de autor, referidos a obras que han publicado tanto antes como después de la jubilación. Un montante, ese, que a muy pocos, solo a los más vendidos, les da para vivir con holgura, pero que sí puede superar con facilidad el SMI. Fuentes de la Inspección Laboral consultadas por bez.es afirman que dichos ingresos, estrictamente vinculados a los derechos de autor, no deberían cuantificarse como ‘trabajo’ a efectos de discernir si se mantiene o no una pensión, al menos no aquellos que correspondan a obras escritas antes de la jubilación. Pero parece que el criterio está abierto a la interpretación.
Una norma interpretable
Porque con ocasión del Plan Antifraude 2012, Hacienda y la Seguridad Social cruzaron datos, y como resultado de ello, la Inspección de Trabajo ha estado investigando y sancionando últimamente a autores como el periodista jubilado y escritor Javier Reverte, que nos confirma que todo lo origina la percepción de sus derechos de autor. “Como a otros, me han quitado la pensión por seguir escribiendo, lo cual consideran un delito los gobernantes del PP”, dice. A su juicio, la situación es tan sencilla “como que, si quiero cobrar mi pensión, por la que coticé 40 años, tengo que dejar de escribir”. Asegura que nunca intuyó que algo así le podría ocurrir, “me ha llegado de golpe el informe de mi pensión (ya van dos meses) y el requerimiento de que pague más de 120.000 euros de cantidades obradas en los últimos cuatro años”.
Antonio Fraguas ‘Forges’, viñetista y director artístico del Instituto Quevedo del Humor, también afirma que la Inspección de Trabajo considera que “percibir los derechos de autor de un libro publicado es un trabajo. Es decir, Cervantes no hubiera podido publicar la segunda parte de Don Quijote, porque le habrían quitado la pensión, ya que la publicó ‘ya jubilado’, con 67 años”. Forges se queja de la asimetría de que “un pensionista que tenga acciones pueda cobrar los dividendos, sin ningún problema, así como un casero puede percibir las rentas de sus pisos y seguir cobrando su pensión. Más claro: los herederos pensionistas de un autor, cuando este fallezca, sí pueden percibir los derechos de autor de su ascendiente, aunque estén cobrando una pensión”.
El contraataque
Por ahora, el marcador favorece a la Inspección de Trabajo frente a los autores, pero muchos de ellos han pasado a la acción -quién sabe si harán un thriller con esta materia prima-. Forges, Reverte, Marta Rivera de la Cruz o Juan Goytisolo, entre otros, han sumado fuerzas con artistas de otros palos, como el músico José Mercé o el fotógrafo Chema Madoz, así como con asociaciones como la ACE (Asociación Colegial de Escritores), la VEGAP (Visual Entidad de Gestión de Artistas Plásticos), CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) y la SGAE (Sociedad General de Autores), para crear la plataforma Seguir Creando. Javier Gutiérrez, director general de VEGAP, explica a bez.es las reivindicaciones del colectivo: “La suspensión de las inspecciones ya abiertas y los procesos puestos en marcha contra autores como Javier Reverte, Luis Landero o Antonio Colinas; la devolución de todas las sanciones que se han producido y la declaración de esos actos como nulos de pleno derecho”.
Antonio Fraguas, `Forges´, nos recuerda que Cervantes no hubiera podido publicar la segunda parte del Quijote, porque la publicó con 67 años y le habrían quitado la pensión
Gutiérrez critica que las inspecciones “se han hecho por sorpresa, de tal manera que no cabe más que recurrir las sanciones”, con lo que “vulneran los artículos 50 y 24 de la Constitución”. Y explica que, desde la asociación, se pone pegas también a la legislación en vigor: “Vemos dos problemas. Uno general, relacionado con los jubilados. Es inadmisible que si se pide la jubilación activa se le prohíba a un jubilado que trabaje. Y otro específico en relación con los autores. Sus creaciones se deben contemplar como algo diferente, y esa especialidad nace del hecho de que lo que hace un creador revierte en toda la sociedad, generando valores agregados. Una sociedad culta no está fragmentada, y es más tolerante”. Así, Seguir Creando solicita también “la creación de una ley, un estatuto para los autores y creadores, insertado en un plan cultural global, que mejore la situación de la cultura en España”.
La organización se ha reunido ya “con el grupo Socialista, con Ciudadanos, con Podemos y con el Partido Popular. En el caso de este último, primero con el Secretario de Estado de Cultura, y después con la ministra Fátima Báñez. Y todos nos han dado la razón”, cuenta Gutiérrez. Y añade: “Debemos, ahora, tener un encuentro con el ministro de Hacienda, que es la autoridad con potestad podrá revertir la situación actualmente”.

Paloma Fidalgo @palomaffidalgo palomafidalgo@hotmail.com