Domingo, 17 de diciembre de 2017

Eva Redondo: Segundas partes siempre fueron…buenísimas

Actriz, directora, guionista, dramaturga… la escena madrileña tiene el acento charro

Eva Redondo, dramaturga salmantina afincada en Madrid

No se engañen, la foto de estudio sí la hace justicia. Al natural, Eva Redondo tiene la sonrisa amplia, el gesto abierto y bello, la cara limpia, luminosa. En este momento de su vida infinitamente doloroso le queda tiempo para hablar de teatro, de literatura, de cuento, de palabra… y le queda luz porque cada una de sus palabras es, sencillamente, deslumbrante, y tiene la generosidad de quien es capaz de entregarse a pesar del dolor y de la pérdida.

-¿Cómo se escribe a cuatro manos?

-Roberto Santiago y yo ya habíamos escrito una obra de teatro a cuatro manos y nuestro proceso de coescritura es muy bueno, nos entendimos muy bien. El es el autor de la serie de libros de los “Futbolísimos” y se le ocurrió preguntarse qué pasaba después con las historias y los personajes de los cuentos clásicos. Me lo planteó, me encantó la idea y se lo propuso a la editorial Edebé, de ahí salen las segundas partes de cuentos como “Hansel y Gretel”, “El patito feo” y los que saldrán próximamente: “Caperucita Roja” y “La Bella durmiente”.

-Sin embargo… ¿Qué necesidad hay de continuar lo que está perfecto, el cuento tradicional con su final cerrado?

-Yo creo que es una necesidad revisar los clásicos y todavía más cuando es tan espeluznante el papel de la mujer en ellos, tan pasiva, hasta dormida literalmente… por eso me gustó cuestionarme el papel de la mujer y preguntarme qué pasó después.

Eva Redondo y Roberto Santiago han unido sus fuerzas para escribir estas segundas partes buenísimas de los cuentos clásicos magníficamente ilustradas por David Guirao, colorista, expresivo, libre cómo solo puede ser un ilustrador fascinado por el texto. -¿Cómo es el proceso de escritura e ilustración de un libro de estas características? ¿Se parte primero del texto o de las imágenes?

-En nuestro caso primero fue la historia y luego la ilustración. Además, a David Guirao le gustaban los textos porque tiene una hija que las leía y estaba entusiasmada por los personajes de las heroínas.

-Has escrito para niños que es un mercado muy rico y gratificante ¿Te planteas escribir para adolescentes?

-Claro ¿Por qué no? Me gusta mucho trabajar con adolescentes, aprendo más de ellos que ellos de mí en los talleres de teatro que impartimos. Ellos tienen una enorme generosidad. Es verdad que los niños tienen un imaginario más fantástico y eso es excepcional, pero los adolescentes rozan el realismo costumbrista y eso es fascinante y conmovedor. Por eso admiro tanto la labor de los profesores, a los adolescentes todo les afecta muchísimo, lo que leen, lo que aprenden, lo que viven… por eso me encantaría escribir para adolescentes, porque no sabemos lo importante que es para ellos un libro.

-Escribes cuentos, escribes teatro, escribes guiones ¿Qué buscas en la escritura y en qué género te sientes mejor?

-Yo lo que busco es básicamente sentirme a gusto con mi escritura. Nace como una voz y yo la dejo hablar, yo misma me intrigo con lo que dice y por eso mismo tengo que escribir más.

-¿Y por qué teatro?

- Fue teatro lo primero que escribí. En mi colegio de Salamanca, el Filiberto Villalobos había actividades por las tardes y en ellas yo me puse a escribir obras de teatro que representaba con una amiga. Para mí siempre han sido complementarios el trabajo de la interpretación y el de la escritura. Cuando interpreto un papel imagino su historia, quiénes eran sus padres, cuál era su pasado… y cuando escribo imagino que lo interpreto y he de hacerlo más humano.

-Haces cortometrajes, documentales, diriges obras teatrales que interpretas, escribes, impartes talleres ¡Una completa mujer de teatro! ¿Cómo se vive en medio de este mundo tan difícil con la crisis, con la incertidumbre?

-Se vive a base de generosidad. La gente del teatro, la gente del arte le pone toda la pasión y el amor que siente por esta profesión. Cuando acabo de escribir algo me mueve la urgencia de representarla, entonces nos preguntamos todos ¿Qué? ¿Os parece que la montemos? Y empezamos a buscar salas, recursos… la crisis hace que todo a nivel de producción sea muy rudimentario, pero, por otra parte, Nos obliga a trabajar más con el imaginario.

-Uno pensaría que el teatro es el pariente pobre de la literatura, conocemos a los novelistas, a los poetas, pero no a los dramaturgos modernos, a esos no se les dan premios ni se les conocen.

-Pues sí, los autores de teatro no se conocen, por eso hemos, desde un colectivo creativo llamado Nuevenovenos, hemos hecho un portal web para conocer la obra de otros dramaturgos, se llama Contexto Teatral y con eso pretendemos darle cabida a todo el mundo. Es difícil todo, desde acceder a salas privadas en las que el público paga y solventa la falta de ayuda estatal como dar a conocer tu trabajo en otros medios.

-Siempre teatro… ¿Desde siempre?

-Sí, yo estudié en Salamanca Ciencias de la Comunicación y trabajé en el grupo teatral La Máscara como actriz y luego como directora cuando se marchó Raúl Prieto, que ahora es un actor muy premiado. Era una trayectoria de teatro universitario que acabó con la carrera, entonces me fui a Madrid a estudiar interpretación, guión y dramaturgia.

-Sé que has sido alumna de los talleres de Sanchis Siniserra ¿Cómo se aprende a escribir algo tan complejo como teatro, guión…?

-A escribir ese aprender escribiendo, el guión es más técnico y necesita una enseñanza técnica para mostrar el espacio y el tiempo, por ejemplo, pero en realidad todo se reduce a escribir una historia.

-Has trabajado para la Cruz Roja, tienes una vertiente social muy acusada y participas en la actualidad de muchos proyectos para adolescentes ¿El teatro tiene que ser una piedra de choque para la sociedad?

-Es cierto que he hecho varias campañas de concienciación social, cortometrajes… Después de todo mi medio es el teatro y pienso que el entretenimiento no puede estar vacío. Se trata de hacer un acto de empatía, de entablar un diálogo sincero con el otro, de aportar contenido. Y las propuestas pueden ser muy variadas, como un proyecto llamado Mapa de los recuerdos de Madrid donde la gente nos enviaba recuerdos que guarda acerca de calles, rincones de la ciudad… fue una experiencia audiovisual muy hermosa. Habrá que hacerla en Salamanca.

Eva Redondo sonríe, el tráfago de Madrid no le ha quitado el gusto provinciano por la charla, el paso sosegado del tiempo de Salamanca, la rememoración demorada. Las heroínas de los cuentos clásicos, bellas durmientes a la espera del príncipe que las salve, tienen en ella una feliz continuadora, una batalladora capaz de subvertir el orden, golpear conciencias, sorprender al espectador lector y todo con esa generosa, maravillosa sonrisa. Porque sea desde la escena o desde la página, todo se reduce después de todo a contar historias. Palabra, imagen, gesto, cuerpo y página, todo eso y más es Eva Redondo.