Viernes, 15 de diciembre de 2017
Bracamonte al día

El convento de las Carmelitas abrirá al público para recibir a los peregrinos de la Ruta Teresiana

PEÑARANDA | La Policía Local estará presente durante la visita a las instalaciones, prevista para la próxima semana
Las Madres Carmelitas abrirán de manera puntual para recibir a los caminantes de la Ruta Teresiana, siempre en presencia policial

El Convento de las Madres Carmelitas volverá a abrir sus puertas de manera temporal la próxima semana para recibir la visita de los peregrinos que están realizando la Ruta Teresiana. Así se ha anunciado en las últimas horas tras las importantes gestiones realizadas desde el Consistorio para tratar de ofrecer a los caminantes esta posibilidad, y que ha día de hoy no es posible debido a la decisión de cierre temporal que las hermanas tomaron debido a la situación de inseguridad que mantienen desde el atraco vivido en las instalaciones el pasado mes de diciembre.

Los visitantes, que llegarán la próxima semana a la ciudad, podrán recorrer las diferentes estancias del convento para conocer de primera mano las importantes obras de arte que atesoran, así como su historia. Este itinerario lo podrán realizar bajo presencia policial, ya que agentes locales velaran por la seguridad de madres y visitantes en todo momento.

El convento y el Museo de las Madres Carmelitas permanece cerrado al público desde que el 10 de diciembre tuviera lugar un intento de robo en el interior de las dependencias, en el que los cacos maniataron al responsable de las instalaciones para iniciar un golpe que finalmente se frustraba pocos minutos después ya que una de las monjas descubría la escena y comenzaba a dar gritos alarmando de lo sucedido, lo que generaba la rápida huida de los atracadores.

Fueron las propias inquilinas del convento las que tomaron la decisión de cerrar al público ante la inseguridad que les provocaba la situación mientras las instituciones continúan hoy buscando soluciones para la instalación de mayores sistemas de seguridad con las que proteger tanto a las propias madres como el abundante patrimonio artístico que atesoran sus muros.