Domingo, 17 de diciembre de 2017
Las Arribes al día

El Ayuntamiento busca una solución al paso que dificulta el acceso al Camposanto de Grandes

CIPÉREZ | El alcalde, Francisco Alonso, tratará de gestionar con la Confederación Hidrográfica del Duero la construcción de un pequeño puente sobre el arroyo de la Vega

Francisco Alonso, alcalde de Cipérez, junto a "la puente" y el cementerio al fondo

El Ayuntamiento de Cipérez quiere corregir la situación que presenta el acceso al cementerio de Grandes, pedanía del primero. El alcalde, Francisco Alonso, pretende evitar que el Camposanto sea solo para funerales en verano, pues las lluvias que convergen en el arroyo de la Vega impiden durante los meses lluviosos el acceso, y ni siquiera una pequeña puente se libra de ser cubierta por el agua.

El caso es que para acceder al cementerio de Grandes, situado a 1,5 kilómetros del núcleo urbano, los vecinos se ven obligados a cruzar el arroyo de la Vega y a atravesar terrenos de propiedad privada, aunque esto último nunca ha sido un problema, pues su propietario jamás ha puesto impedimento, es más, ha dado todas las facilidades al Ayuntamiento para que construya un paso sobre el regato y ponga fin al problema que supondría que en épocas como la actual falleciese uno de sus vecinos.

En meses de verano “no hay problema”, señala el alcalde, incluso el coche fúnebre puede llegar a la puerta del cementerio, como sucedía el pasado mes de septiembre, cuando dieron sepultura al último de los vecinos fallecidos. Pero el temor de Francisco Alonso es que el fallecimiento se produzca en momentos como el actual, en el que los vecinos estarían obligados a llevar al hombro al fallecido, pasar ‘la puente’ a pie y llegar así al Camposanto.

El alcalde no quiere siquiera pensar si uno de los descendientes de Grandes, metido ya en el centenario, falleciese cuando el agua rebasara los lanchones. Y la cuestión es que al regidor, como al propietario del terreno, voluntad no le falta para solucionar el problema, pero se encuentra con un escollo casi insalvable: una ley para las entidades locales que olvida singularidades como esta, un problema que a Francisco Alonso le supera porque “ahora mismo no puedes emplear un euro, por ejemplo, de los Planes Provinciales para hacer un pequeño paso con unos tubos sobre el arroyo”.                

La consideración de propiedad privada de los terrenos impide al Ayuntamiento realizar cualquier inversión de fondos públicos. Solo le cabe la esperanza de que al tratarse de un regato, curso de dominio público hidráulico y al que se suma la conocida como zona de policía, la Confederación Hidrográfica del Duero acometa la construcción de un pequeño paso o al menos autorice al Ayuntamiento a hacerlo,  reconociendo así que se trata de terrenos de aprovechamiento público y que las obras son de interés general para la comunidad.

Aunque el alcalde no confía mucho en la solución, esta será la primera gestión que haga para poner fin a un problema que es más de la Parroquia que del propio Ayuntamiento, pues el Estado aconfesional que se impulsa desde otras latitudes de la administración pública, no existe en el caso de los pueblos más pequeños. La separación en la práctica de lo religioso y lo civil no es posible aquí, especialmente cuando se habla de los difuntos, porque todos, sea de la religión que fueren, merecen el descanso para siempre, y no debe haber ley hecha por el hombre que así lo impida.

  • En época de lluvias constantes el agua sobrepasa el nivel de las piedras