Viernes, 15 de diciembre de 2017

Las gacetillas de Jesús Fonseca

En días pasados se presentó en la Sala de la Palabra el libro ‘Gacetillas humanísticas’, editado por Verbum (Madrid) y Trilce (Salamanca). Aquí el prólogo de Anson.
Pilar Fernández Labrador, Jesús Fonseca y Alfredo Pérez Alencart | Fotografía: José Amador Martín

Entre el temor y el temblor, Jesús Fonseca es un poeta de intenso aliento lírico. Recuerdo los versos que dedicó a Esther, la amada inmóvil, en los que hablaba de la fragilidad de su cintura, de su cuerpo doliente que recorrió de orilla a orilla. Jorge Luis Borges elogió los poemas de la tierra y del alma escritos por Jesús Fonseca. Olvidar o marginar su dimensión literaria sería empequeñecer la figura de este gran escritor.

Los periodistas son los administradores de un derecho ajeno: el de la información, que pertenece a todos los ciudadanos. Aparte de esta función esencial, los profesionales del periodismo ejercen también una segunda función, la del contrapoder, es decir, elogiar al poder cuando el poder acierta, criticar al poder cuando el poder se equivoca, denunciar al poder cuando el poder abusa. Y no solo al poder político, también al poder económico, al poder religioso, al poder sindical, al poder universitario, al poder cultural, al poder deportivo…

Jesús Fonseca está reconocido, con justicia, como uno de los periodistas más destacados de la España actual. Sus éxitos, lo mismo en televisión que en los periódicos impresos o la agencia de noticias, se han multiplicado año tras año. Ha sabido pegar la nariz al suelo como un sabueso, rastrear la noticia y, una vez contrastada, soltarla al vuelo de los diarios impresos, hablados, audiovisuales y digitales. Ha levantado muchas informaciones relevantes que, en ocasiones, han conmocionado a la opinión pública. También ocupa Jesús Fonseca un lugar sobresaliente en el periodismo de opinión, en el ejercicio del contrapoder. Sus artículos son ejemplares. Elogia cuando es justo hacerlo, critica cuando el personaje se equivoca y denuncia cuando el político o el financiero abusan. Y lo hace siempre desde la mesura, el equilibrio, el buen sentido. Jesús Fonseca es uno de los profesionales que desde los balbuceos de internet se dio cuenta de que la aldea global de McLuhan se había convertido en prehistoria. El mundo es ya un patio de vecindad. La tecnología lo está transformando todo. Tras la Edad Media, tras la Edad Moderna, tras la Edad Contemporánea, vivimos ya en la Edad Digital.

En este libro se agavillan más de un centenar de artículos y comentarios que han contribuido a vertebrar la vida española, la política, la cultural, la social, las manifestaciones todas de los latidos del pueblo. Nada escapa a la pupila de Jesús Fonseca. Todo le interesa. A todo dedica la frase certera, el adjetivo justo, la metáfora audaz. El lector disfrutará leyendo o releyendo este libro que tiene entre las manos, Gacetillas humanísticas, en el que se condensa la extraordinaria dimensión periodística del autor.

Luis María Ansón

Fotografía de José Amador Martín