Lunes, 18 de diciembre de 2017

La centenaria secuoya de la USAL será sometida a un tratamiento para mejorar su estado

Una de las medidas es la suelta de insectos predadores para acabar con la plaga de cochinillas y pulgones que daña al emblemático árbol del patio de las Escuelas Mayores

El vicerrector de Economía, Ricardo López, acompañado por José Sánchez y Carlos Bernabéu (Foto de Álex López)

Cumpliendo el compromiso adquirido con motivo de la celebración de la VIII Semana Verde, la Universidad de Salamanca ha llevado a cabo un exhaustivo análisis de la centenaria secuoya del claustro de las Escuelas Mayores con el fin de determinar los problemas que presenta y poner en marcha un tratamiento para que el árbol recupere su buen estado de salud. Este tratamiento estará centrado en la suelta de mariquitas para que acaben con los distintos insectos, como cochinillas y pulgones, que están dañando la secuoya.

El vicerrector de Economía, Ricardo López, ha sido el encargado de presentar el estudio sobre el estado de salud de la secuoya situada en el patio de las Escuelas Mayores, junto al profesor José Sánchez Sánchez, director del CIALE, y Carlos Bernabéu, de la compañía Arbórea, que han sido los encargados de desarrollar el proyectos con un sistema de tecnología pionera que ha permitido realizar más de 1.200 fotografías del árbol para detectar los daños que sufre en cada una sus hojas y de las partes de su estructura.

La plaga de insectos, principalmente cochinillas y pulgones, y la presencia de distintas aves que eligen la secuoya para dormir son los problemas que se han encontrado y que han debilitado a este árbol emblemático que cuenta ya con 140 años. Estos dos problemas serán atajados de forma inmediata para que la secuoya recupere su esplendor y la primera medida que se tomará este verano será la de limpiar con agua a presión toda la suciedad que han dejado las aves (estorninos en su mayoría, pero también tórtolas turcas y palomas).

Tras el riego ocasional a presión, se procederá a la suelta de mariquitas, que son insectos depredadores (con el objetivo de acabar con la plaga de cochinilla y pulgón sin recurrir a pesticidas) y el uso de una red fina para el control de aves que impida su entrada sin dañar la estructura del árbol ni perjudicar su crecimiento.

 No obstante, el análisis ha concluido que el árbol mantiene un notable vigor. De hecho, las partes altas tienen un buen crecimiento al mantenerse libres de la acumulación de guano y estar bien ventiladas. Por ello, el informe concluye que con una serie de medidas paliativas la secuoya podrá crecer y mantenerse saludable muchos años.

 

Una secuoya de 140 años

El ejemplar situado en el patio de las Escuelas Mayores es una secuoya roja o de California. Son árboles muy longevos (el ubicado en la Universidad de Salamanca cuenta con unos 140 años) que pueden llegar a superar los cien metros de altura y alcanzar un grosor de hasta cinco metros de tronco. La secuoya roja es originaria de la costa del Pacífico de Estados Unidos, desde el sur de Oregón hasta las montañas de Santa Lucía, en California.

La secuoya de las Escuelas Mayores es fruto de un plantón donado por Federico de Onís aproximadamente en 1.876 y, desde su plantación, se ha convertido en un elemento significativo del patio de la Universidad de Salamanca.

 

  • Secuoya situada en el patio de la Universidad (Foto de Álex López)