Viernes, 15 de diciembre de 2017

Escondite

Antes de que me nombren,
miro atrás:
en el salón del tiempo ya no hay nadie.
La lluvia ha recogido las estrellas
en una suave bolsa de penumbra.
Arriba, en la colina,
hay un temblor de pájaros que huyen.
Miro atrás:
en el salón del tiempo ya no hay nadie.
Murió el mejor amigo. Lo recuerdo
perdido en las entrañas
de la noche,
jugando al escondite con los árboles.

Alejandro López Andrada
Las voces derrotadas (Cuaderno de la fugacidad)

Foto: Laia Abril