Viernes, 15 de diciembre de 2017

Palique II

No le digas mi nombre

-nunca no- a los demás.

 

Yo te cambio mis ojos por mi nombre,

Pues se echan a vivir y a tener luz

Desde que tú me llamas.

Luego, cuando te vayas,

No dejes ahí tiradas las fichas de mi nombre,

Recógelo, llévatelo contigo

(Carmen Martín Gaite)

 

-Hoy voy a dejar mi copita de anisete, y pedir como usted mí querido amigo -Un cafelito largo de café y corto de leche- en honor a Gaite, que hace unos días…

-No amigo, hace más de un mes.

- ¡Como pasa el tiempo a nuestras edades D. José! Le tributaron un homenaje a nuestra querida paisana Carmiña, prefiero llamarla así, por ser gallegos, o de raíces gallegas ambos, ¡me gustó mucho esta mujer!, me  pregunta ¿si me atraía Carmiña?, claro que sí, y mucho, no entiendo a esos -envidiosos D.José - Se lo digo yo,  la llamaban fea, y después de todo, ese “piropo” no es lo peor, lo malo es que no supieron saborear su obra, dar premios en vida, Carmen hubiera querido mas a Salamanca, si eso era posible, pero recordemos: qué una ciudad pequeña alberga camarillas,  que tiran a degüello, y bajo pliegues pleitesiacos, se escondes autenticas camorras destructivas.

Carmen era un espíritu libre.

- Antes de continuar, recuerde que nos hemos dejado, o más bien se ha dejado, la respuesta a unos versos que ambos hemos pagado, ¿Los ha revisado? ¿Ha encontrado sentido? ¿Ha topado el hilo que los une en el poema?

-Amigo mío tomemos el cafelito caliente y déjeme de pérdidas de tiempo, o mejor de masoquismos. Estos versos que usted mencionó al comienzo del palique, podríamos pasar la tarde hablando y dando significado a lo que en ellos podemos intuir, o hacer nuestros en un determinado momento, los otros, creyéndose “nuevos” son grotescos

¡Como recuerdo su libro “Entre visillos”!, estaba en 7º bachiller, y me dieron un premio por el comentario que hice sobre el libro; recuerdo lo importante que  es la ventana, símbolo de lo fronterizo, límite entre el espacio cerrado, y el abierto, entre vivir en una ciudad pequeña, y explorar grandes urbes, también entre el Aquí y el Allá, entre lo seguro y la aventura ¿Quien no soñó detrás de la ventana? Todos amigo mío hemos soñado, hemos inventado historias, dejándonos mecer por ensueños, así olvidábamos tediosas tardes y mañanas de Universidad, y más tarde el trabajo funcionarial, echaba a volar los ojos, como mariposas recién salidas de la crisálida, buscando otras luces, otros perfiles, que no fueran las agobiantes cuatro paredes del despacho.

Creo que Salamanca debe mucho a Carmiña, ahora que se ha muerto, que nos dejó hace años allá en la Sierra madrileña, en el Boalo, la gente se empieza a movilizar, y rendir homenajes, puedo decirle sin ruborizarme, que todos los días paso junto a su busto en “Los Bandos” y recuerdo a la Carmen viva, altiva, tímida y miedosa, paseando con boina de provocativos colores, que en ella eran símbolo, y supo llevar como nadie, sacudía con gracia, -su ya escasa melena-, pasaba desapercibida, y ahora, cuatro mequetrefes se las dan de  maestros, pletóricos de ínfulas. ¡Oh egos, egos!

-Y que podemos hablar de su ex marido Sánchez Ferlosio, que hoy parece enfadado con todo el mundo.

 -Qué voy a decirle de Ferlosio, que al igual que su ex esposa, eran dos volcanes y no podían vivir juntos, de Ferlosio, me marcó El Jarama, al principio tuve una impresión negativa de la obra, pero poco a poco me fue ganando, el dialogo cargado de vitalidad y frescura, es una gran novela  que refleja el realismo social de una época, la década de los 50: La narrativa es excelente, seres anónimos que deciden ir a pasar un día a la orilla del río Jarama, y allí se dan cuenta de la mediocridad de sus vidas, ven cómo pasan los días y todos son  iguales, llenos de aburrimiento. ¿La ha leído?

- Sí mi querido amigo, aunque sea un dialogo, y sabe que no me gusta la prosa dialogada, ésta es de calidad suprema -he de reconocer- Y decir que bien por todos los premios que está recibiendo.

-¿Y que opinamos de los paraísos lavaderos de dinero?, todos personajes públicos -porque aquí no se libra nadie- Vamos, ni el del carrito del helado, ni el de la moto, nobleza, realeza, pintores afamados, directores de cine…

-Es verdad, verdad, que me dice del director de cine que tanto abanderaba las hordas rojas, acompañado por aquellos hoy silentes “de la ceja”.

- Concretamente de ese señor, creo que hace tiempo anda muy perdido del mundo real, vive en paraísos que ya han perdido la golosina, lo que llamamos -la panacea igualitaria-algo que se vendió y sabemos que jamás existió.

No puedo opinar porque me niego a sacrificar mi vista y dinero  viendo sus películas, qué si usted lee la sinopsis, todas tratan de lo mismo, esto que le digo, son palabras del comentarista de PRYSA:

“Me provoca vergüenza ajena, es una de las películas más ridículas y grotescas que yo he visto en mucho tiempo “Lo que más le interesa es hablar de pollas hasta la extenuación, de la bisexualidad como regla infalible y generalizada del deseo en hombres y mujeres, del supremo placer que se pierden los hombres si los de su género no les han comido los genitales con inigualable arte”

-Es duro D. José en su exposición.

- No amigo, son palabras del crítico del El País y la Ser. Lo que puedo decirle es qué tanto no hacer publicidad, y ha sido la película solapadamente mas publicitada.No perdamos el tiempo en vaguedades después de paliquear de personajes tan importantes.

-Usted y yo no tenemos remedio, siempre con nuestro palique literario, descubriendo las extremidades de personajes y personajillos, hoy vamos a cerrar las cortinas con permiso del camarero que amablemente nos mira y sonríe.

Otra vez D.José el tiempo se nos vino encima, y no echamos el palique sobre los políticos y las pensiones.

-¡Coja el bastón!, ¡coja el bastón! que a bastonazos habría que correrlos a todos, personajillos interesados en pegar sus pantalones al sillón, alguno dando cargos, y otro renunciando a ellos, sin pisar alfombra.

-¡Mecachis!, ¡mecahis! si los cojo, ¡a palos los corro por la Carrera de San Jerónimo!.