Viernes, 15 de diciembre de 2017

Higiene mental y corporal: tipos de frenos

"No se lo vamos a permitir bajo ningún concepto", me confiaba un miembro del propio Comité socialista con más énfasis que convencimiento, pero Sánchez tiene decidido agotar todos los recursos y explorar todos los caminos para intentarlo, aunque sea vendiendo la cabeza de Albert Rivera por 30 monedas de plata. Y lo hace desde una salud política desconcertante. Perdió las elecciones. Perdió la investidura, así es que el papel de Lázaro le encaja mejor que el de Judas. (El País)

Creo que a continuación de este texto no debería de escribir nada más. Pero he de cumplir mis compromisos, estos de eso no tienen ni idea, y por ello me pongo manos a la obra.

Está claro que el ínclito Sr. Sanchez busca la foto y la poltrona al precio que sea, un precio que no paga el, sino todos los españolitos de a pie, aunque algunos el tinte del cristal no le deje ver la dura y pura realidad.

Como ya dije hace una semana, ¡que aburrido soy!, más que una negociación es un intercambio de fluidos y en la búsqueda de agujeros, fisuras o cualquier otra grieta por donde avanzar, se rozan, retozan y siguen alterando la realidad , ya de por si virtual de nuestra piel de toro.

La estruendosa situación social, dónde nada ni nadie puede avanzar pues los más votados no llegan a los mínimos, los menos votados se convierten en adalides de la salvación, creyendo que los del voto medio… bueno, medio no, totalmente lavado de cerebro, se la iban a dejar colar y sustituyendo cerebros se llega a los sustitutos de todos los postres y estos…estos se indigestan.

Cada día que pasa me “nutro” de la lectura de foros en diferentes colores en los que nunca había visto un nivel de manipulación tan absoluta.

Tengo, ya no la sensación sino, la certeza de que esa indolencia en la exigencia del saber para esos adolescentes que ahora ya tienen derecho a voto fue premeditada siguiendo el mejor guión de novela negra que se pueda esperar.

Esas exasperaciones contra todo lo establecido realmente no era un camino, como muchos creímos, hacia un cambio por el bien común, era un escalón más para llegar a su modelo de estado. Ese estado “maravilloso” dónde no se puede dar entrada a más turismo por carecer de papel higiénico. Digo yo que lo habrán gastado para limpiar las deposiciones del pajarito que susurra al oído de un hombre maduro.