Viernes, 15 de diciembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Nos subimos al escenario

La ciudad melosa, Ciudad Rodrigo, estaba repleta de gente, de colorido, de voces cercanas que llegaban a nosotros y como una capa nos envolvía en ellas

Estaba la luna casi llena en lo alto del azul inmenso.
Nos proporcionaba una noche de claridad, de ensueño, de sueños soñados, de realidades en otra dimensión.
Era una noche clara del mes de agosto.

Noche que empezó cálida y terminó refrescando el ambiente.
La ciudad melosa, Ciudad Rodrigo, estaba repleta de gente, de colorido, de voces cercanas que llegaban a nosotros y como una capa nos envolvía en ellas.
Había un ambiente especial -era la semana de la feria teatro de Castilla y León- que se viene celebrando en mi pueblo, todos los veranos, desde hace dieciocho años.
Hay mucho movimiento de gente colaborando, en las actividades, que se llevan a cabo en puntos diversos. Muchos técnicos preparando los escenarios ya que, las compañías actúan en diversos lugares atípicos de la ciudad como el claustro de la Catedral; un cuartel de artillería , que en su tiempo fue un centro de enseñanza media,   el instituto donde yo estudié bachillerato; un pabellón deportivo; un teatro  o el salón de actos de otro instituto .
La ciudad estaba envuelta por la música, por la algarabía, por la diversidad- había belleza en las calles- tomadas por los grupos de teatro que ofrecían espectáculos para todos los públicos en los distintos puntos de la ciudad amurallada.
Por la mañana las actuaciones eran para los pequeños, de mucho colorido y con historias basadas en muñecos creados por ellos, eran grupos itinerantes, muy amenas. Por la noche solía haber otra actuación distinta, para todo tipo de público, muy entretenidas y dinámicas.
Semana de teatro, donde lo cómico y lo trágico toman las tablas y se adueñan de los ojos de los espectadores, de las almas de los que visitan, de las historias que plasman, de los papeles que representan.
Se sube el telón y comienza la función.

Cada uno de los espectadores percibe una sensación, una luz, un proyecto de lo que representan, de lo que van dejando caer en sus almas.
El teatro es luz, es escenario, es movimiento, es colorido, es época, son historias, son aplausos, son risas, son gritos, es llanto.
Es contar las historias vividas; son los pasos de lo absurdo; es el poder de la palabra en boca de otros, que nosotros necesitamos oírlas. Cuando las oímos, dichas de otra forma, el mensaje lo percibimos de forma diferente  que cuando las decimos.
La palabra representada, hecha historia llega a nosotros por medio de los personajes que se mueven como las marionetas- por los hilos que son los sentimientos-
Los sentimientos tejen una tela, una historia y mediante un "cabo" tiran de ella,  que como el hilo estaba enrollada, se va soltando y desencadenando las distintas escenas, hasta el desenlace.
Os vamos a contar nuestra historia. ¡Qué suba el telón!, ¡comienza la función!.
Estamos actuando, expresando, trasmitiendo.
Hoy ha sido una noche de sorpresas, noche de conocimiento, de experiencias, de intercambio. Ha sido una noche de sentimientos , porque eso es lo que hemos trasmitido, ha habido un cruce de miradas- de brillos-, un intercambio de palabras vivas- de vivencias-. Unos abrazos cálidos, transparentes; unos besos  llenos de energía, de alegría, de descubrimiento.
Nos hemos hecho niños para vivir la ilusión de la magia, de la ingenuidad y pudiésemos entender el cuento contado por unas pequeñas marionetas cuyo escenario estaba en una caja de zapatos y saber agradecer ese momento tan especial y despertar en nosotros la curiosidad por saber, cuando la respuesta a nuestra pregunta no es el centro de interés.
Cada uno ha aportado su granito de arena, su arte, su pequeño arte.

El artista nace y el arte se hace, se plasma en su obra. El artista trasciende a ella, la supera- tú eres más que tu obra-, nunca una obra puede superar al artista.
Los personajes de nuestra historia de hoy, no han subido al escenario y su puesta en escena ha sido su medio natural, su ambiente cotidiano.
Como siempre, los protagonistas de nuestras historias, contadas al revés, en verso, en prosa, en blanco, en rosa y en negro, aquí, en esta feria del teatro anual, o allá...

Los protagonistas somos nosotros.