Lunes, 11 de diciembre de 2017
Las Villas al día

Retraso en la siembra de la patata en una temporada en la que se espera más producción

CANTALPINO | El municipio alberga la cooperativa patatera ‘Aranpino’, una de las más importantes de España

La siembra de la patata, cultivo por excelencia en Cantalpino y Las Villas, se ha visto afectada por la las intensas lluvias durante el mes de enero – llegaron a caer en torno a 160 litros- a lo que hay que sumar las heladas que han afectado de forma significativa a los productores de la localidad. A estas alturas, ya tendría que estar sembrada más de la mitad de la sementera.

Es tradición en estas fechas ver las naves llenas de cuévanos y sacos de patatas cortadas y dispuestas para la siembra, en algunos casos con maquinaria especializada, disponible en las cooperativas de la zona, como la de ‘Aranpino’, la más importante de Castilla y León. Su gerente, José Blázquez,  señala que aún es difícil en estos momentos diagnosticar un precio de salida del producto pues, ahora, la patata viene de Francia ya que “alargan la conservación del tubérculo en cámara frigoríficas”. Además – añade- “España no es autosuficiente y no se conservan”.

La imposibilidad de sembrar antes va a provocar que no haya producto local durante un tiempo, reconoce Blázquez. “Todos los agricultores van a querer vender la mercancía al mismo tiempo, lo que podría tener consecuencias en el precio”.

La mayor parte de la producción, al mercado libre

En el caso de Aranpino, el 90% de la producción se destina al mercado libre. De hecho, como reconoce el gerente de Aranpino, las ventas en los hipermercados suponen grandes inconvenientes para los agricultores, ya que el precio, cuando éstas van destinadas a los supermercados no aumenta nada. Las grandes superficies fijan el precio de venta y no hay posibilidad de negociación.  

La patata de la zona, en especial de Cantalpino, el término municipal con mayor producción no solo se limita al mercado local, regional o nacional. También se extiende fuera de nuestro país. “Un 65 % van destinadas al mercado nacional y un 35 % al mercado portugués”. En ambos casos grandes consumidores, es decir, mercados centrales que mueven muchos kilos y dentro de nuestras fronteras -finaliza- la patata va destinada principalmente a “Madrid, Sevilla y a Valencia, aunque en menor medida”.

Caso opuesto

En cambio, otros agricultores, como es el caso de Jesús Mulas, han comenzado la siembra. En este sentido “siempre hay que ser optimistas y tener buenas expectativas con respecto a la producción pero siempre hay cierta incertidumbre” señala, pues no hay que olvidar la importante inversión que supone para los agricultores ya que “exponemos mucho dinero y estás pendiente toda la campaña, si vamos a obtener ganancia, o vamos a perder hasta el punto de no recuperar lo invertido”.

Dado que la mayor parte de los agricultores venden el producto a almacenistas, en este caso último caso a Vicente García, reconoce que hay que tener muy presentes los costes de producción (semillas, fertilizantes, gasoil, etc) para obtener cierto beneficio. Este año el precio de la semilla, por ejemplo, oscila entre 75 céntimos y 1,5 euros, en función del calibre y la variedad.

David Martín Pinto (Dos Columnas)