Sábado, 16 de diciembre de 2017

Unas expulsiones que abren la puerta a una moción de censura

La cúpula nacional de Ciudadanos, radicada en Barcelona, no ha tenido indulgencia con los dos diputados provinciales por Soria que respaldaron la moción aprobada por unanimidad en defensa de la Diputación, resolviendo el expediente disciplinario con la fulminante expulsión de José Antonio de Miguel y Raúl Lozano, cuyas alegaciones han sido desoidas.

De Miguel, alcalde de Almazán, y Lozano, de Hinojosa del Campo, dejan de pertenecer a Ciudadanos, pero no renuncian a sus actas de diputado, con el resultado de que el partido de Albert Rivera pasa de disponer de la llave de gobierno de la Diputación soriana a carecer de representación en ella. Si eso no era ya darse un tiro en propio pie, la mayoría de los 42 concejales con que cuenta C’s en Soria han respaldado la postura de los dos diputados, lo que hace presagiar una próxima cadena de bajas en solidaridad con los dos expulsados.

Más allá de las consecuencias internas para el propio partido naranja, la expulsión De Miguel y Lozano puede terminar desestabilizando a la propia Diputación, cuyo pleno está integrado por 12 diputados socialistas, 11 del PP y los dos ex de Ciudadanos, quienes permanecerán como no adscritos. La abstención de estos últimos, que entonces siguieron las instrucciones del partido, convirtió al socialista Luis Rey en el nuevo presidente de la corporación.

Aunque no ha trascendido ningún movimiento en concreto, en el PSOE de Soria se ha encendido la alerta ante la posibilidad de que el PP trate de aprovechar la ocasión, intentando captar a los dos expulsados de C´s para presentar una moción de censura que derribe al actual gobierno provincial socialista. Una hipótesis nada descartable si se tiene en cuenta que De Miguel accedió el pasado año a la alcaldía de Almazán gracias al apoyo del PP, cuyo único concejal deshizo a su favor el empate a seis concejales entre el PSOE (lista más votada) y Ciudadanos.

Habrá que esperar en que queda todo, pero los socialistas andan con la mosca tras la oreja, no vaya a ser que les acabe volando la única Diputación que gobiernan en Castilla y León.