Sábado, 16 de diciembre de 2017

Otro palique

 

“El delirio es una contienda de raíces/que se gesta en mis huesos/ y despunta en tu vientre.

-D. José ¿usted cree que esto es un poema?

-Déjeme tomar un sorbo de café, para poder opinar sobre lo que hoy se escribe, antes he de decirle, que me coge usted muy enfadado, pero vamos por partes:

Creo que el otro día paliqueamos sobre la poesía moderna, que me parece igual, a decir política moderna ¿Qué es eso?, ¿Dónde están las uniones para dar sentido al poema?, amigo mío, no encuentro sentimiento, a lo que el autor de tal grandioso escrito poético quiso decir. No dudo que lo tenga, pero he de echar mucha imaginación para encontrar sentido.

Termino de recibir un librito dedicado a Teresa de Ávila,¡ menudo negocio que se ha formado a cuenta de Teresa!, qué si uno la mencionaba como visionaria, para otros su  levitación es centro de libro, de gran palabra mística…bueno, bueno, estoy harto, y después de un año dedicado a su persona siguen dando la matraca, me parece muy bien, que unos cuantos vendan algunos libritos sin substancia, que servirán para aumentar el volumen de las bibliotecas, pero dejémonos de hagiografías y si hablamos de esta o de otro, reubiquemos los tiempos en qué ha vivido, luego sus circunstancias personales, no hagamos un trágala de cada personaje, hacen que me encabrite contra esos falsos profetas y cretinos nazarenos,  que solo buscan notoriedad y engrosar su granero; para gozar de santidad no se necesita (como antiguamente hacían creer) que todos los santos procedían de familias nobles ¿Es qué los pobres no podían entrar en santidad?, demos cultura al  lector, pero no escribamos libritos que en algunos casos han sido pagados por usted y por mí, y contra eso me niego, a mis expensas, con mi dinero no pago debilidades poéticas o prosas, con recursos que dan Instituciones del Estado. El que quiera darse el gusto, pues con su dinerito.

-¿Qué quiso decir? el delirio es una contienda de raíces

 Observo que nuestro palique hoy, le entusiasmó y me ha dejado sin dar su opinión.

-En poesía amigo, hay que limar mucho, cortar sin dolor, el bisturí es un gran instrumento para el poeta, no obstante hay muchos que siguen con el sonsonete y se mueren con él.

-No quiero enfadarle D. José,pero sí recalcar, que la zafiedad hoy existe más que nunca a todos los niveles, se ha abolido “lo cursi” y cabecillas dictadores, señores absolutos, autócratas y déspotas, resultan zafios, pretendiendo democratizar cada acto de la vida, hacer ver que no es distinto al subordinado, -que no digo inferior-, mediante la zafiedad se cree integrado en el pueblo, por eso insulta con mal gusto, olvidó la delicadeza de lo sutil, el talento y tacto ya ni recuerda que son, amigo mío, a buen seguro que si a la puerta del Parlamento, nos ponemos a preguntar a los señores que nos defienden -eso dicen- de donde procede la palabra zafio a buen seguro que no saben; según la DRAE, posiblemente proceda de árabe falláh,safí, cuyo significado es labrador, para ellos es una persona tosca y poco cultivada, nada de finolis. Hoy hemos llegado a la triste noticia, que el universitario maneja el mismo número de palabras que el campesino de comienzos del siglo XX, ¿A dónde vamos?

-¿Y usted pretende que yo de sentido a versos sin unión?, escritos por personas cuyo afán es enviar “cositas” que sean publicadas y leídas por otros con mucha imaginación, o como le dije  en otro palique, malos seguidos por malos

-Dé su opinión sobre éste poemita que tengo entre manos

Alquitrán caliente/la noche naufraga en tú costado/ Podredumbre que carcome la bestia

-Que me resultan tan sabios, tan cívicos, de tal engreimiento que solo me dice ordinarieces y afán de llenar folios, sencillamente que no los entiendo.

Se ha de escribir con el alma, con el corazón, estar abierto a todo, respetando la idea sin dar saltos atrás. Y viendo que en la actualidad, todos somos hombres de estado, teólogos, juristas, periodistas… ¿No  ha de mostrar talento notable, gusto equilibrado, seguro y amplio?, sino cualidades del ambiente en que vive, porque ellas son las que hablan de una autentica cultura democrática.

El café se ha enfriado, el agua se calentó y otra vez el camarero -que nos miraba- y hasta parecía degustar de nuestro palique, se ha marchado, demos por concluido el palique de hoy martes, combatiendo el mal gusto, los adefesios, aquellos que piensan que el civismo es una vanidad y la sapiencia molesta. Otra vez los tiempos son medidos por la tosquedad.

Otro palique puede que nos ayude a descifrar versos y políticos insufribles, aplaudidos por supuestos sobornos.

-De saludos en su esposa, y que mayo nos traiga hermosas poesías, buenos parlamentarios, mejores escritores, y ¡ ¡Ojo!! que nos hemos dejado las pensiones sin  darle palique

-Otro día será D. José, otro día. No se vaya con amargo sabor de boca y descanse bien, estos poemas han sido premiados con su dinero y el mío.

-¡Mecachis!, ¡mecahis!