Martes, 12 de diciembre de 2017

INCyL, una pieza clave en el puzzle de la ciencia 

El Instituto de Neurociencias de Castilla y León aúna el trabajo de científicos en enfermedades tan relevantes como Alzheimer, dolor, sordera...
Uno de los laboratorios del INCYL de Salamanca

El cerebro sigue siendo uno de los grandes misterios de la ciencia. “Aunque cada vez se conoce más su funcionamiento a todos los niveles posibles, tan sólo se vislumbra la punta del iceberg”, tal y como apunta David Díaz, investigador del Instituto de Neurociencias de Castilla y León (INCyL) de la Universidad de Salamanca, un centro de referencia en el campo de la investigación que aúna a los científicos que trabajan en neurociencias de Salamanca y de toda Castilla y León. Creado en 1998, forma parte del Centro de Red de Investigación de Enfermedades Neurológicas (CIEN). Precisamente el cerebro, el órgano más complejo del cuerpo, abre las puertas del centro al público para conocer de primera mano las líneas de investigación de enfermedades y tratamientos en aspectos tan relevantes como la enfermedad de Alzheimer, epilepsia, dolor, sordera... Como centro universitario, su actividad también se enfoca a la formación de investigadores y a la divulgación científica. 

¿El cerebro sigue siendo un gran misterio?

Por supuesto. En todas las ramas de la Ciencia es necesaria la multidisciplinaridad y la colaboración entre especialistas, pero en neurociencia especialmente, al ser necesario el esfuerzo aunado de neurocientíficos que trabajen en comportamiento, conducta, psicología, anatomía, histología, biología celular y molecular, genética, etc. 

¿Somos conscientes de la importancia de donar tejido cerebral?

Creo que no. En la mayor parte de las investigaciones in vivo que se hacen en neurociencias se emplean animales de investigación. Sin embargo, para conocer el cerebro humano es necesario trabajar con tejido humano. De ahí la importancia de las donaciones de cerebros (post mortem, lógicamente) de diferentes edades, patologías, cerebros sanos, etc. El problema es que mucha gente no es consciente de esta importancia y, lo que es más grave, no saben que exista la posibilidad de estas donaciones.

¿La ciencia es una herramienta imprescindible en el mundo en el que vivimos?

Absolutamente, sí.

¿Debería hablarse más de ciencia en los colegios?

En los colegios se debe hablar de "ciencias y de letras", de todo, dar una formación general. Pero creo que no sólo se debe hablar de ciencia en los colegios, sino también de forma divulgativa para toda la sociedad. Consideramos cultura general saber en qué año se descubrió América o quién escribió la Celestina. Pero también es cultura general saber hacer el 10% de descuento de las galletas o saber qué es una célula o una neurona. ¡Todo es importante, nada más y nada menos! El problema es que, muchas veces, todo lo relacionado con la ciencia se reviste de un aura de "rareza" o "frikismo". Y muchas veces el problema es de los propios científicos que no nos acercamos a un lenguaje más coloquial y abusamos de tecnicismos, abreviaturas y especializaciones excesivas (ojo, esto pasa hasta entre nosotros). De ahí que una divulgación científica sea necesaria a todos los niveles. Y también hacer ver que los científicos somos gente normal.

¿Qué papel juega el INCyL en el campo de la investigación?

El INCyL aúna a los científicos que trabajan en neurociencias no sólo de Salamanca (donde está su sede), sino de toda Castilla y León. En el INCyL hay muchas líneas de investigación tanto básica, como traslacional y pre-clínica. Así que creo que tiene un peso en la investigación española (y me aventuraría a decir que mundial) muy fuerte, de la mano de otros institutos de neurociencias, como el de Alicante, el Cajal de Madrid, etc.

¿Cuáles son las líneas de investigación más innovadoras en las que se trabaja en el  INCyL?, ¿y cuál en la que como investigador está ahora mismo trabajando?

Creo que todas son innovadoras al tratarse de investigación. Además, todas son igual de importantes... ¡Sobre todo para aquellos que las realizan! Centrándonos en aquella en la que trabajo, nuestro equipo emplea células madre adultas extraídas de la médula ósea (el tuétano de los huesos) para paliar enfermedades neurodegenerativas. Brevemente: aunque el destino principal de las células madre de la médula ósea es formar las diferentes células de la sangre, se ha visto que pueden integrarse en el cerebro de diferentes maneras. Usamos un modelo de ratón que pierde ciertas poblaciones de neuronas y mediante el trasplante de estas células de la médula ósea somos capaces de reducir la muerte neuronal y los síntomas de esta pérdida. La investigación más puntera que realizamos en este sentido es mejorar las técnicas de trasplante, mejorar genéticamente las células a trasplantar y usar células humanas, tanto por sus propiedades como para dar un pequeño paso hacia la clínica. Además, trabajamos en el sistema olfativo como la parte más plástica del cerebro, donde se forman nuevas neuronas. En esta línea tenemos una colaboración con el Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario para el estudio de anosmias (pérdida del olfato) humanas. 

¿Cómo calificaría la situación actual de los investigadores en nuestro país?

Sin paños calientes: precaria. Curiosamente, las instalaciones, edificios y aparatos españoles no tienen nada que envidiar a las de otros países. El problema es el dinero para proyectos de investigación donde va el mantenimiento de todo lo anterior, reactivos, instrumental, colonias de animales y, sobre todo, personal. Creo que es absolutamente necesario que se establezcan planes firmes de investigación. Un consenso entre todas las fuerzas políticas sin demagogias, sin que sirva de arma electoral, sin el típico "yo pongo lo que tu quitas y viceversa". Es decir, una línea constante, a largo plazo (no a 4 años) como se hace en otros países o a nivel europeo. Una constancia sin cambios de modelos de todo tipo de currículos o solicitudes, sin duplicidades de administraciones (muchas veces con contradicciones), con agilización de trámites burocráticos, etc.


Donación de cerebro

El INCyL cuenta con Banco de Tejidos Neurológicos (BTN), un servicio a la comunidad científica sin ánimo de lucro, cuyo objetivo principal es la recogida, procesamiento y almacenamiento de tejido cerebral. Un banco para fomentar la investigación en enfermedades neurológicas, la prevención de las mismas y la promoción de los avances científicos.