Sábado, 16 de diciembre de 2017

Libros para contar, para crear, para imaginar... para jugar.

El juego es un invento poderoso de la naturaleza… El instrumento del juego, combinación de curiosidad y placer, es el arma más poderosa del aprendizaje.

Francisco Mora.

El juego es un mecanismo natural arraigado genéticamente que despierta la curiosidad, es placentero y permite adquirir capacidades a los niños imprescindibles durante toda la vida para desenvolverse mejor en el mundo que le rodea. Esa actividad global, universal, espontánea y voluntaria es, como lo han demostrado los psicólogos, una escuela feliz de la personalidad que se encarga del aprendizaje de la vida.

El libro es algo que se consume con absoluta libertad y de una forma que tiene que ver, sobre todo, con el juego y el disfrute. Sirve al niño para soñar y exteriorizar emociones, le divierte y despierta curiosidad, y es un fuerte estímulo para su imaginación. Los más pequeños entran en contacto con los libros y las historias a través de la lectura que otros hacen para ellos. Son la llave que abre cada día un mundo nuevo, a veces fantástico, otras real, pero siempre atractivo para la inagotable curiosidad y creatividad infantil.

De la unión del libro (sus formatos), de la lectura (formas de leer) y del juego aparece el llamado libro juego o cuento interactivo donde el autor lo que pretende es, involucrar al lector haciéndole partícipe en la historia ya sea a través de la búsqueda de elementos escondidos bajo solapas y troqueles (realizados con materiales resistentes y manipulables), o pasando la página, o realizando todo lo que el libro pide para poder avanzar en la historia. 

Un ejemplo claro de libro juego es El libro que duerme de Cédric Ramadier. Ilustrado por Vincent Bourgeau y editado por Lóguez, 2016. Los autores de ¡Que viene el lobo! llegan con un nuevo libro interactivo lleno de afecto y dulzura. Es hora de ir a dormir y el libro quiere que le cuenten un cuento. Pero antes, el pequeño lector es el encargado de comprobar que el libro ha hecho todo lo necesario antes contarle un cuento y cerrar sus páginas para dormir plácidamente “¡buenas noches!”.

Nada más abrir el libro el lector se encontrará a lo largo de la historia un binomio de colores, blanco y azul. En la página blanca de la izquierda, el niño será cómplice del pequeño ratón rosa que es el encargado de comprobar que el libro se va durmiendo poco a poco: “Acércate y pregúntale si se ha lavado los dientes.”  En la página de la derecha el color azul (que ocupa todo el espacio) es el libro, protagonista de la historia. A medida que llega el final del cuento, el pequeño ratón rosa invita al lector a apagar la luz, oscureciendo la tonalidad de ambos colores, pues el libro se está quedando dormido. 

Ramedier y Bourgeau vuelven a unir su talento y creatividad en este delicioso álbum con una propuesta lectora atractiva, divertida e ideal para compartir en familia.

https://www.youtube.com/watch?v=j_G1OMhvwkM&feature=youtu.be

Por tanto, este tipo de libros son una gran herramienta de juego. Jugar con ellos, ya sea a través del objeto libro y/o mediante su lectura, es una inagotable fuente de conocimientos y de diversión. El libro juego adentra al pequeño lector en un parque temático donde la variedad de formatos y géneros dan lugar a múltiples posibilidades, como por ejemplo, el momento de ir a dormir.

Colorín, colorado, este cuento se ha terminado. Shhhhhhh.

Soraya Hg.