Miércoles, 13 de diciembre de 2017

El desplome del precio del cereal empaña una cosecha con buenas expectativas

La elevada existencia de grano y las buenas previsiones de producción no auguran una remontada de las cotizaciones 
La campaña, siempre a expensas de la meteorología, se presenta bien

Faltan más de dos meses para que los agricultores inicien las labores de cosecha de cereales y, a expensas de la meteorología, las perspectivas son positivas.

La superficie de cereales de otoño-invierno en el ámbito nacional se sitúa a niveles muy similares a los del año pasado, con 5,7 millones de hectáreas sembradas. En Castilla y León hay sembradas 868.358 hectáreas de trigo, y 804.000 de cebada. En menor medida, avena, centeno y triticale con 205.000. En Salamanca son 70.050 las hectáreas de trigo, 38.000 de cebada y 27.500 el resto.

La superficie sembrada de colza, proteaginosas y leguminosas grano alcanza niveles algo inferiores pero muy similares a los de 2015, salvo en altramuz dulce y yeros, que han experimentado bajadas del 17,5% y del 13%, respectivamente. En Castilla y León la colza supera las 28.300 hectáreas, con Zamora, con 7.550 y Salamanca, con 6.500 –736 menos que la anterior campaña­ como las provincias con más superficie dedicada a este cultivo industrial.

Por lo que se refiere a las previsiones de los precios, dos son los factores que influirán en la campaña: las existencias y la próxima cosecha. De momento, todo apunta a una estabilidad de los precios mundiales aunque con tendencia a la baja debido a unas existencias que son las más elevadas de los últimos 29 de años y, por otro, por las buenas expectativas que se presentan para los cereales de invierno.

China revienta el mercado del maíz

El país asiático ha anunciado que liberará los precios de este grano, según publica www.agroinformación.com. Esta medida puede revolucinar y reventar el mercado mundial del maíz, ya que la decisión podría afectar a algunos de los principales exportadores de cereal a China, como Estados Unidos o Australia.

Se prevé incluso que produzca una paralización total de las importaciones desde el gigante asiático, o incluso que el país, tradicionalmente aquejado de escasez de alimentos, exporte maíz a otros mercados. La medida ha sido tomada por la Administración Estatal de Cereales, con el fin de mejorar la eficiencia del sector y reducir las diferencias de precios entre el mercado interno y el internacional, que ha producido un aumento de las importaciones y problemas para comercializar el maíz nacional.