Miércoles, 13 de diciembre de 2017

La cosa, va de camas redondas

Hoy, me había planteado escribir sobre las reuniones bipartitas, tripartitas o yo que sé. Pero no puedo, al menos desde la seriedad, casi desde la pena y el desasosiego que me da el ver la imagen que proyectamos en el mundo. Nunca mejor dicho aquello de: “ un país de pandereta”.

Un   iluminado “calvin klein “que comparte o quiere compartir “princesa” pero en el medio aparece el del “tanga” para dejar al de los “calzoncillos blancos” con la pernera a medio meter y la bragueta con manchas. Pero ¿a qué jugamos?, ¿esto es un putiferio,(que me perdonen las profesionales, ellas son más serias) una cama redonda donde sólo fornican  cuatro elegidos y a los demás nos ponen a beber agua de bruces?

Como es posible que en un país serio dónde a la pregunta; ¿qué madera da un árbol genealógico?,  lanzada por una emisora de radio en un campus universitario y contestada por estudiantes entre  18 y 25 años la fallan un  ochenta por ciento de los mismos. Pero, ¿qué hemos creado?

¿Cómo podemos consentir el pitorreo al que nos someten? Ya no sé qué me hace más daño, que me roben impunemente, que hacienda no seamos todos, o que me llamen imbécil cada mañana.

Hoy negocio con el blanco, mañana con el negro, pasado con los muertos, que más dá, si el objetivo no es el bien común, sigue siendo el bien personal, el egoísmo llevado a la máxima expresión , las ganas de foto, los momentos televisivos, las sonrisas profiden cargadas de rebaba.

¿Saben? Sálvame de Lux ya no es un programa sólo de Tele 5, es el programa nacional y no porque lo vea una cantidad ingente de población, sino porque nuestros votados forman parte del mismo guion, lleno de insultos, incapacidades, y giros obscenos para fornicar con uno u otro dependiendo del color del preservativo…cuidado no este picado!