Martes, 12 de diciembre de 2017

La Atención Primaria acapara la mitad de las agresiones que sufre el personal sanitario

Lesiones, amenazas, coacciones, maltrato, injurias y vejaciones, principales delitos  

Más del 30% de las agresiones a sanitarios acabó en lesiones

Las agresiones a sanitarios aumentaron el pasado año un 4,9%. Así lo indica el Observatorio Nacional de Agresiones de la Organización Médico Colegial, en marcha desde hace seis años, que revela que durante 2015 se registraron 361 agresiones, frente  a las 344 del año anterior. Sobre el ámbito donde se producen, sigue siendo la Atención Primaria la que se lleva la mayor parte (50%), frente a la Hospitalaria (32%). Las urgencias hospitalarias y de Atención Primaria tienen un porcentaje de un 11% y un 8% respectivamente.

La entrada en vigor, el 1 de julio de 2015, de la reforma del Código Penal que contempla las agresiones a sanitarios del sector público como delito de atentado contra la autoridad, ha sido el logro más importante en la lucha contra este problema, pero es necesario que esto se extienda a los profesionales que trabajan en la sanidad privada, sector en el que se han producido el 14% de las agresiones registradas a través de los colegios de médicos. Lesiones, amenazas, coacciones, maltrato, injurias y/o vejaciones centran la mayor parte de las 2.419 agresiones que han sufrido los médicos en el ejercicio de su profesión en toda España en los cinco últimos años, según los datos del Observatorio. De los 361 casos de violencia que se contabilizaron en 2015, el 32% de ellos acabó con lesiones, casi el doble que el año anterior (18%).  
 
Por comunidades, las que han registrado un mayor número de agresiones denunciadas han sido Madrid (77), Andalucía (66) y Valencia (50), aunque la incidencia mayor por mil colegiados se ha producido en Melilla, Extremadura y Ceuta.  
 
Del estudio, se desprende un porcentaje similar de agresiones según sexo: el 50,4% de los agredidos son mujeres y el 49,6% hombres. En cuanto al ámbito sanitario, sigue siendo el público donde se producen la gran mayoría de este tipo de conductas violentas, con un 86% de los casos, mientras que en el sector privado se han producido el 14%, experimentando este último un ligero aumento respecto al año anterior (13%). Por sexo, en el sector público, el 51,3% de los agredidos son mujeres y el 48,7% hombres y, en el sector privado, el 55,1% fueron hombres y el 44,9% mujeres. 
 
De los agresores, el 39% son pacientes programados, es decir, con cita previa; el 31% son familiares y el 27% pacientes no programados. En cuanto a las causas principales de las agresiones, el 36% se producen por discrepancias en la atención médica; el 15% por discrepancias personales; el 14% por el tiempo en ser atendido; el 11% por no recetar lo propuesto por el paciente; el 5% por informes no acordes a sus exigencias; el 4% por el mal funcionamiento del centro; el 3% en relación a la incapacidad laboral, y el 12% por otras causas.  Del total de agresiones, en el 32% de los casos provocaron lesiones, de las cuales el 55% fueron físicas y el 45%, psíquicas y el 15,5% conllevaron baja laboral, que aumentó desde el 12% del año anterior. En 2015, desde el Observatorio se analizaron 64 sentencias, de las cuales, el 41% de las agresiones fueron condenatorias; el 22% absolutorias y en el 3% de los casos, se llegaron a acuerdos.
 
Con la reforma del Código Penal que entró en vigor el 1 de julio de 2015, que considera actos de atentado los cometidos contra los funcionarios docentes o sanitarios que se hallen en el ejercicio de las funciones de su cargo, se han fallado 18 sentencias como delito de atentado contra la autoridad; 29 fueron falladas como delitos leves; 5 como delitos graves y el resto como falta por lesiones, amenazas, maltrato o falta de orden público.
 
De todas ellas, a 16 se ha impuesto prisión y 17 conllevaron privación y derecho de inhabilitación; ocho se han fallado con medidas de seguridad y la mayor parte, 37, con multas, en la mayoría de los casos, de una cuantía insignificante.