Jueves, 14 de diciembre de 2017

Cultura vs terrorismo

Siempre que sucede algo tan terrible como lo que acaba de suceder en Bruselas, son muchas las voces que se levantan para gritar a voz en pecho que la cura para estos males es la cultura. Siempre he comulgado con esta solución a la que le añado la educación. Aunque también pienso que la ausencia de cultura y educación nunca debería ser justificación para matar a nadie. De ser así, cuantos ciudadanos españoles, por no ir más lejos, podrían legitimar acciones violentas apelando a esa falta de cultura. Los que cometen este tipo de atrocidades tienen un perfil determinado y no es la ausencia de cultura lo que les caracteriza. Ellos tienen su cultura y su educación, que por supuesto no coincide con las nuestras, pero esto no es motivo para matar a nadie, al menos, tal y como lo vemos desde el punto de vista occidental.

Los meses y los años van pasando y vemos que los desmanes no paran, constatamos que alguno de los que cometen este tipo de atrocidades, ha nacido, criado y educado en países socialmente avanzados y democráticos. Entonces uno se pregunta ¿Qué tipo de cultura han recibido? ¿En qué valores han sido educados? ¿Quién, o quienes, han sido sus maestros? Y muchas cuestiones más que, para una mente que piensa en occidental, no son fáciles de encontrar solución.

Educación sí, por supuesto, pero qué tipo de educación, ¿La nuestra? ¿La suya? ¿Y si ellos piensan, si es que una mente tan perturbada es capaz de pensar, que somos nosotros los equivocados? ¿Y si su “cultura” les dicta que a todos los que no piensan y sientan como ellos hay que eliminarlos? Porque podría darse el caso de que alguno de estos que se inmolan, lo hagan pensando que son unos mártires y que lo hacen por una cultura mejor, por una religión y por un dios misericordioso al que los occidentales estamos ultrajando y que por eso nos tienen que eliminar. Y además, se sienten orgullosos al hacerlo. 

Si esto fuera así, ¿en qué valores habría que educar, en los suyos o en los nuestros? Porque, hacer ver a esos fanáticos, que están equivocados, me temo que es tarea tan difícil como hacer ver a un occidental que el camino correcto es el del terrorismo. ¿Y si no quieren culturizarse ni educarse en nuestros valores? ¿Les obligamos? Tal vez sea ese el camino que han elegido ellos, el de obligarnos a todos a acatar sus costumbres y su cultura.

Educación y cultura, SÍ, por supuesto, pero no es algo que vaya a dar fruto de un día para otro. Mucho me temo que es una tarea harto larga y dura. ¿Y hasta que dé sus frutos qué hacemos, seguimos templando gaitas?

La verdad es que no tengo ni idea de cuál puede ser la solución para acabar con estas atrocidades. No es una tarea fácil. Un descerebrado con una mochila al hombro, es elemento más que suficiente para sembrar de terror a todo un país. Y mientras uno de estos elementos ande  suelto por nuestras calles, la paz en el mundo no estará asegurada.