Miércoles, 13 de diciembre de 2017

La Virgen de la Alegría, la madre que sabe esperar

Los cofrades le retiran su manto negro en el momento del reencuentro con su hijo
La Virgen de la Alegría, portada por las hermanas de la cofradía de la Vera Cruz

La Virgen de la Alegría,  portada a hombros por las hermanas de carga de la cofradía de la Vera Cruz, fue la más madrugadora en el Domingo de Resurrección. A las 10.30 horas partía de la Iglesia de la Vera Cruz, para dirigirse al Atrio de la Catedral, al encuentro de su hijo resucitado.

Esta imagen anónima, que por su fisonomía parece ser del siglo XVIII, era conocida antiguamente en la cofradía como Virgen de la Salud. Una talla de vestir, de dulce rostro, que anteriormente llevaba en sus manos un librillo, hoy perdido y sustituido por un ramo de flores. Además, en su ajuar destacan la corona y el rostrillo en plata con incrustaciones de piedras preciosas, restaurados en 2006 con motivo del V centenario de la cofradía.

En el desfile inicial iba cubierta por un manto negro del que era despojada en el momento del encuentro con el Resucitado, dejando ver entonces la saya y la capa blanca, símbolos de la alegría por la vuelta a la vida de su hijo.

Fotos de Alejandro López