Lunes, 18 de diciembre de 2017

Jesús, proclamamos tu Resurrección

“Recibamos su Paz y su Espíritu. Seamos sus testigos, vayamos y anunciemos”

Procesión del Encuentro de la Vera Cruz

Abre paso la Cruz gloriosa, la Cruz verdadera, la Cruz de victoria. La Vera Cruz-Lignum Crucis, insignia de la cofradía que hace cuatro siglos impulsara la celebración popular de la Resurrección de Cristo en Salamanca. Desde 1616, cuatrocientas mañanas de Domingo de Pascua en las que pasear el anuncio alegre de que el Sepulcro ya está vacío, de que Jesús ha resucitado, de que la Cruz del Calvario se ha vestido de plata y de ella brota la vida que no acaba. El Encuentro en la sencillez de un gesto: que el manto negro de la Virgen María, hasta entonces de la Soledad, se venga abajo para hacer visible el blanco que la transforma en Madre de la Alegría. Regina coeli laetare, allelluia… La Pascua empieza a recapitularlo todo en la certeza que consuela aflicciones y enjuga lágrimas: “Ha resucitado”. A un lado queden los ungüentos para embalsamar su cadáver, pues su cuerpo es ya glorioso. Al otro las vendas que lo envolvían, porque todo lo desborda con sus heridas que nos han curado. Arda nuestro corazón al escucharle cuando se nos una en el camino hacia Emaús, hacia Galilea, hacia Salamanca... Pongamos la mesa y parta el pan para nosotros. Recibamos su Paz y su Espíritu. Seamos sus testigos, vayamos y anunciemos. Proclamemos su Resurrección.

Tomás González Blázquez / José Fernando Santos Barrueco (Foto)