Martes, 12 de diciembre de 2017

El 16% de las carreteras de la región son cosideradas de riesgo elevado

"No nos vale que se ponga un cartel que diga que se entra en un tramo de riesgo o de concentración de accidentes, se debe invertir en la mejora de ese tramo concreto", afirma Antonio Lucas, doctor en Seguridad Vial y portavoz del RACE

Antonio Lucas, doctor en Seguridad Vial y portavoz del RACE, pide más inversiones para mejorar las condiciones de las carreteras y evitar accidentes

Acabar con los puntos negros de las carreteras, aquellos donde se concentra el mayor número de accidentes de tráfico, requiere de inversión. Esto significa que para reducir los 1.139 tramos de riesgo identificados en las vías españolas por el último estudio europeo EuroRAP se necesitan desembolsos para la mejora de las infraestructuras, concienciar a los usuarios de la vías, darles alternativas para evitar los puntos peligrosos y realizar auditorias de seguridad vial que ayuden a saber dónde están los problemas.

El programa EuroRAP estudia la siniestralidad en periodos de tres años. Para ello analiza el índice de riesgo por los tramos donde se concentran los siniestros más graves. Así, el último trabajo -realizado con datos de 2012, 2013 y 2014- revela que 3.506 kilómetros de los 24.803 estudiados en la Red Nacional de Carreteras del Estado presentan elevados niveles de riesgo. En concreto, distingue 97 tramos de riesgo elevado, de los cuales 18 son 'negros', considerados de 'alto riesgo'. Entre todos suman 306,3 kilómetros. En estos tramos se ha producido una media de 184 accidentes cada año, con el resultado de 45 fallecidos y 185 heridos graves. Además, hay otros 79 tramos de riesgo que están calificados como 'medio-alto', con una longitud total de 1.226 kilómetros.

Según explica Antonio Lucas, doctor en Seguridad Vial y portavoz del RACE -uno de los clubes de automovilistas que participa en el EuroRAP-, el perfil de los tramos de riesgo en España es el de una "carretera convencional de calzada única, con una intensidad de entre 5.000 y 10.000 vehículos diarios, con intersecciones a nivel donde hay un porcentaje importante de vehículos pesados y el tipo de accidente principal es la salida de vía".

De esta manera, el tramo de mayor riesgo está localizado en la N-320, entre los kilómetros 314,1 y 325,4, entre la localidad de Casar de Talamanca (Guadalajara) y el cruce con la M-103, en Algete (Madrid). Por comunidades autónomas, Galicia es la que presenta mayor proporción de carreteras consideradas de riesgo elevado, con el 19% de las vías, seguida de Cataluña con el 18,9%; Asturias con, el 18,8%; Aragón, con el 18,3%; Castilla y León, con el 16,3%; Extremadura, con el 15,4%; Castilla-La Mancha, con el 15,2%; Andalucía, con el 11,3%; Cantabria, con el 8,2%; Valencia, con el 5,8%; La Rioja, con el 2,7%; y Madrid, con el 1,7%. Murcia, País Vasco y Navarra no tienen.

Mejorar las carreteras

Para acabar con estas auténticas trampas viales, el responsable del RACE apuesta por invertir en infraestructuras. "Está demostrado que una mejora en la inversión en infraestructuras mejora la seguridad vial". Así, deberían ser mejorados los trazados, construir intersecciones a distinto nivel e incrementar la iluminación y el coeficiente de rozamiento transversal para mejorar la adherencia de la carretera. Todo ello sin olvidar "la mejora de la señalización y la conservación de la vía".

Otro de los puntos en los que Antonio Lucas incide es que el propio conductor perciba los riesgos al circular por determinadas vías. "Era muy acertado el planteamiento que realizaba la reforma de la Ley de Seguridad Vial -la actualización de su Reglamento de Circulación lleva dos años parada-, que proponía reducir la velocidad a 90 km/h en las carreteras convencionales, que es donde se producen el 80% de los accidentes, y aumentar a 130 km/h en aquellas vías de alta capacidad que lo permitan. De tal manera que esos 40 km/h de diferencia harían que muchos conductores, en lugar de utilizar una vía convencional, optaran por una autopista o una autovía". En todo caso, Lucas llama la atención en que ese fomento del uso de las vías de peaje requiere "una reducción en el IVA o unos precios bonificados que harían que muchos conductores las utilizaran".

El portavoz del RACE cree que las administraciones deberían realizar auditorías de seguridad vial. "Cuando hablamos de tramos de riesgo nos referimos a una carretera donde los conductores tienen un porcentaje de accidentes muy superior a la media. Esto significa que ahí hay un problema", explica. "No nos vale que se ponga un cartel que diga que se entra en un tramo de riesgo o de concentración de accidentes, se debe invertir en la mejora de ese tramo concreto".

En este sentido, un portavoz de la Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda que los titulares de las vías, "el Ministerio de Fomento, las comunidades autónomas e incluso los ayuntamientos son los que tienen que trabajar para remediar" estos puntos negros. Desde Tráfico lo único que se hace es "identificar" los puntos negros, que, según su último informe, elaborado por este departamento con la siniestralidad registrada en 2014 -que no incluye el País Vasco ni Cataluña-, suman 1.314 tramos.

Una vez identificados los puntos negros, la DGT intensifica las patrullas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, lo que "puede incidir en el factor humano, en que el conductor aumente las precauciones", señala Antonio Lucas, pero el problema sigue estando en esa vía.

Fuente El Norte de Castilla