Viernes, 15 de diciembre de 2017

El Cristo de la Liberación, dolor y perdón a los hombres

La realista talla de Vicente Cid Pérez impresionó a los espectadores

El Santísimo Cristo de la Liberación (Vicente Cid Pérez, 1988) ha acaparado las miradas nocturnas en el casco histórico de Salamanca, portado a hombros por 30 hermanos en unas simples parihuelas de madera.

El desfile, organizado por la Hermandad del Cristo del Amor y de la Paz (Sección del Santísimo Cristo de la Liberación), ha estado marcado por un ambiente muy respetuoso, propio de dolor por la reciente muerte del hijo de Dios.

El realismo de un cuerpo torturado

 La imagen del Cristo fue realizada en 1988 por el imaginero cacereño residente en Salamanca Vicente Cid Pérez. Está realizada en una pasta de resina con alabastro policromada y presenta todo el realismo de un cuerpo humano recién torturado: agujeros de los clavos, pies y manos hinchados y heridas profundas en las rodillas.

Desfila por primera vez el Sábado Santo 25 de marzo de 1989. Esta imagen de Cristo Yacente presenta al Señor tumbado, con la cabeza inclinada hacia la derecha, con gesto moribundo y de extremo dolor y con la mano derecha abierta, en actitud de apertura y perdón a todos los hombres antes de su muerte.

Fotos de Alejandro López

  • El Cristo de la Liberación por la Cuesta de San Blas