Martes, 12 de diciembre de 2017

Memoria de Jesús, amor concreto (lavar los pies, dar de comer...)

Jueves Santo es el día de la Memoria de Dios, que se ha hecho presente en Jesús, aquel que habiendo amado a los suyos les amó hasta el extremo, es decir, hasta el fin, como dice Jn 13, 1. Así lo recoge la liturgia de este día, centrada en tres signos:

Primera memoria: Lavatorio de pies, servir a los demás. No es sólo acogerles en casa y enseñarles (en la línea de la tercera obra de misericordia de Mt 25, 31-36: acoger al extranjero, vestir al desnudo), sino también servirles, para que así puedan estar limpios, con vestido digno, esto es, con dignidad. Cuando estos días nos llegan las imágenes de las mil pateras perdidas en los mares, con el barrizal de Idoumene, recordamos lo que significa acoger, lavar los pies, la memoria de Jesús…

Segunda memoria: Cena fraterna… Esto es mi Cuerpo… Lavados los pies, acogidos en casa, los hermanos pueden comer… como hace Jesús con sus amigos, abriendo una mesa que empieza siendo de Doce, porque doce son todo el mundo, todas las tribus de Israel y de la tierra. Este día recordamos algo muy especial: La comida ha de ser de pan y vino, es decir, de alimentos materiales…(conforme a las dos primeras obras de misericordia de Mt 25, 31-46: Dar de comer, dar de beber…).Pero Jesús añade algo todavía más especial, que tendemos a olvidar: Sólo podemos dar de comer dando algo que es nuestro, nuestro propio cuerpo, nuestra propia vida. No podemos cenar Jesús, con Jesús, como Jesús si no convertimos nuestro cuerpo y nuestra sangre en comida para los demás.

Tercera memoria: Haced esto en memoria de mí, los hombres y mujeres del recuerdo… Es decir, lavaos los pies, acoger a los demás, dar de comer. Conforme a la tradición de la Iglesia, instituyendo la acogida (lavatorio de pies) y la comida fraterna (dar de comer, el propio cuerpo), Jesús instituyó la nueva gran función cristiana: Los hombres y mujeres de la memoria…, aquellos que mantienen vivo, de un modo especial, el recuerdo y la tarea de Jesús.

Esos hombres y mujeres de la memoria son en un sentido los presbíteros y obispos, pero lo son, de un modo aún más directo todos aquellos que acogen y visten, que lavan, cuidan y alimentan a los demás, realizando así la tarea de Dios sobre la tierra. Así lo indicaré brevemente este Jueves, gran día del recuerdo de Cristo:

1. Esa memoria de Jesús la mantiene en un plano la iglesia ministerial llamada “jerárquica”, los obispos y presbíteros, aquellos que hoy presiden de un modo especial la Eucaristía del Amor Fraterno, en los cuatro extremos de la Iglesia. Hombres de memoria son, se les tiende a llamar sacerdotes, gran función siguen teniendo, gran tarea, abierta al lavatorio de pies, a la acogida y comida fraterna… Por ellos empezamos rogando este día.

2. Esa memoria de Jesús la cultivan también los hombres y mujeres de la interioridad, de la contemplación profunda de Jesús, misterio de Dios… No hace falta que sean contemplativos “oficiales” (monjes, monjas…), aunque es bueno que algunos lo sean… Todos hemos de ser hoy contemplativos, para descubrir por dentro y cultivar el gran misterio de la vida que es don, que es regalo, que es presencia. Memoria de Dios somos en Cristo, memoria compartida, es bueno que lo separamos y lo cultivemos, en un mundo que corre el riesgo de convertirlo todo en puro espectáculo externo. Por estos hombres y mujeres de memoria seguimos hoy rogando.

3. La memoria de Jesús la imprimen en sus manos y en su espalda, de un modo muy concreto, los “costaleros”, aquellos que llevan las imágenes del Cristo por las calles de mil ciudades del mundo, especialmente en lugares como España…Esos costaleros llevan hoy la imagen de Jesús, pero no pueden olvidar que la verdad de Jesús no está en su imagen, sino en su verdad: es decir, en los pobres y excluidos de la vida, los hambrientos y enfermos, los extranjeros y desnudos.

4. Pero hoy recordamos, de un modo aún más concreto y universal, a los verdaderos costaleros de Dios, hombres y mujeres de la memoria de Jesús, los que siguen haciendo de un modo directo lo que él hizo; éstos son los hombres y mujeres de la caridad, aquellos que abren cauces y caminos de servicio mutuo, dar de comer, dar de beber, acoger, vestir… en nombre de Jesús, el nombre de la humanidad. Así lo seguiré indicando de un modo más concreto en las reflexiones que siguen.

La primera imagen (con la última) ofrece un detalle y la visión de conjunto del Gran Mosaíco de Mahourrek, que presidía nuestro comedor conventual de Poio, Pontevedra, donde he comido y conversado largos años.

Las otras imágenes recogen el recuerdo de esa reunión de algunos voluntarios de la memoria de Jesús reunidos en pasado 16, en torno al tema central del Jueves Santo, que es compromiso de la Memoria de Jesús, es decir, de las obras de misericordia, que definan la vida y tarea su Iglesia en el mundo.

Hombres y mujeres de la Caridad, Memoria de Jesús, anticipación del Jueves Santo

En los largos años que vengo publicando este blog, Jueves Santo tras Jueves Santo, he venido poniendo de relieve otros aspectos de la memoria de Jesús, en especial los más celebrativos: Eucaristía, procesiones... Así podrá verlo quien quiera buscar en postales anteriores, desde el año 2007.

Este año, con ocasión del “café conversado” que tuvimos en Madrid, el pasado 16, hombres y mujeres de la “memoria activa de Jesús”, quiero recoger esta experiencia. Ellos, hombres y mujeres de Caritas, de Manos Unidas, de la HOAC... y de tantos otros servicios cristianos, en la línea de Jesús, son los verdaderos celebrantes del Jueves Santo.

Tuve el honor de acompañarles con un libro sobre las Obras de Misericordia, pero no es el libro lo que importa, sino ellos. Ellos y otros muchos, miles y millones, son el verdadero Jueves Santo, los hombres y mujeres de la misericordia, como sigue diciendo Elías Pérez, organizador de aquel evento.

Café-coloquio “Hacia una cultura de la compasión”, preparación del Jueves Santo (Elías Pérez, de la Editorial Verbo Divino).

“Hacia una cultura de la compasión” fue el título del café-coloquio organizado por Verbo Divino el pasado miércoles día 16 de marzo en Madrid en las instalaciones de Revista 21 y que contó con la participación de una serie de instituciones especialmente invitadas para compartir mesa y abordar un tema de tanta actualidad.

El encuentro, conducido por Xabier Pikaza, venía motivado por la reciente publicación del libro Entrañable Dios, del que Xabier es autor junto con José Antonio Pagola, y también de manera especial por las situaciones de injusticia, vulneración de derechos humanos y desprotección de tantísimas personas en el mundo actual, tan dominado por el afán económico y el poder.

Fue precisamente Xabier Pikaza quien abrió el coloquio desde la perspectiva bíblica desmenuzando el significado de la justicia y la misericordia. Subrayó Pikaza que acoger, ayudar y proteger son valores bíblicos en favor de los más débiles, y recordando cómo Dios quiere que las personas sean acogidas y no pasen hambre. Justicia y misericordia son inseparables. Sin derechos tan básicos, no se puede hablar de justicia. Así, Xabier Pikaza se preguntaba: "¿Pueden ser nuestros países europeos estados de derecho cuando hay gente que pasa hambre, no se acoge al extranjero, o son vulneradas tantas obras de justicia?”

Entre los participantes del coloquio hubo quien cuestionó el voluntarismo piadoso y quienes hicieron un llamamiento a actuar en favor de la verdadera justicia, especialmente en este año jubilar de la misericordia, que ha de comprometernos a ir más allá de una simple pose –o, como se dijo reflejando la expresión actual, "más allá del postureo"–.

En el encuentro, muy rico en participación, se escucharon voces desde distintas realidades e instituciones y se compartieron experiencias diversas tanto en el terreno educativo como social. Se habló de la necesidad de acompañar el proceso con una comunidad compasiva, y de la importancia de generar redes donde se haga comunidad; saber que estamos comprometidos en la estrategia de educar en “ser para los demás”. Y también de la conveniencia de poner rostro humano a la misericordia; rostro de hombre, de mujer, de criatura.

Tampoco se obviaron las menciones a la política, a la responsabilidad en esta tarea y al compromiso, y ni siquiera faltaron las críticas al hecho de que las posturas más conservadoras católicas se hayan adueñado de la actividad política. En esa línea se escucharon voces en favor de proponer el principio de esperanza con calidez de corazón y desde una moral que esté en lo normal, evitando los rigorismos de tiempos recientes.

Ya avanzado el coloquio, conocimos la postura de organizaciones solidarias que ven cómo miles de personas (colaboradores) les exigen que la misericordia se note, se guste, se toque, lo cual exige estar con la gente que lo está pasando mal. Y eso es compasión (cum patere: sufrir con el otro). Incluso, hubo quienes reclamaron que ha de hacerse desde la convicción, con “pasión” y más allá de la tibieza institucional, pues podemos creer que “un mundo más justo es posible”.

Y por último, en palabras de Sebastián Mora, secretario General de Cáritas de España, se señalaba la Importancia de desvelar, vincular y prometer: desvelar en el sentido de quitar el velo a injusticia; vincular en pos de una justicia para vivir en comunidad; y prometer, pues hemos de entender el futuro como una promesa real y no como una amenaza. Solo desde esta óptica se logrará el despertar hacia una cultura de la compasión.

Elías Pérez

Han participado en el café-coloquio:

• Xabier Pikaza, Biblista, teólogo y autor del libro Entrañable Dios.
• Pepa Torres, de Red Interlavapies.
• Julia Almansa, de Fundación Luz Casanova.
• Sebastián Mora, de Caritas española.
• Silvia Martínez Cano, Fundación Educación y Evangelio.
• Estibaliz Fraca Santamaría, de JOC.
• María Teresa Pascual Rubio, de Fundación Barro.
• María José Hernando Collado, de Manos Unidas.
• Nieves Tirez y Elena Alonso, de Fundación Mensajeros de la Paz.
• Fernando Fuentes, de Comisión Episcopal de Pastoral Social –CEE.
• Marciano Vidal, Teólogo y profesor de moral.
• Jesús Bastante, de Religión Digital.
• María Ángeles López Romero, de Revista 21.
• Abraham Canales, de Revista Noticias Obreras (HOAC).
• Lala Franco, de Alandar.
• José Beltrán, de Revista Vida Nueva.
• Modesto Munimi, de Comunicación SVD.
• Guillermo Santamaría, de Editorial Verbo Divino.
• Elías Pérez, de Editorial Verbo Divino.