Sábado, 16 de diciembre de 2017
Béjar al día

Candelario acoge una importante muestra de expresión figurativa del modernismo

BÉJAR | La localidad de Candelario posee 258 Es libris donados en honor a la hermana del coleccionista

Marisa Macías, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Candelario

Esta Semana Santa y hasta el mes de mayo, Candelario acoge la exposición de Ex libris, que podrá contemplarse en el salón del plenos del Ayuntamiento. Una colección del legado de Agustín Arrojo, natural de Hervás, que se trasladó desde pequeño a vivir a la población serrana, donde nació su hermana Susana. Aunque se marchó a trabajar a Barcelona, después de haber aprobado unas oposiciones al Cuerpo de Telegráfos, nunca perdió sus raíces.

En la ciudad condal se hizo coleccionista de Ex libris, locución latina que significa literalmente “de entre los libros”, es decir, libro procedente de entre los libros. Un Ex libris es una marca de propiedad que se estampa a modo de etiqueta o sello y se coloca en el reverso de la cubierta o tapa de un libro, y que contiene el nombre del dueño o institución propietaria del ejemplar.

La exposición de Candelario contiene 258, de estas marcas serigráficas, cuadros y una serie de encuadernaciones artísticas, que Agustín Arrojo donó al pueblo, en 1970,  en honor a su hermana.

La vecina localidad de Hervás, posee la parte más amplia de la colección Agustín Arrojo, con 1.500 de estos Ex libris, que tomaron un gran protagonismo durante el Modernismo catalán, momento en el que pasaron de ser únicamente una herramienta de identificación a convertirse en un género artístico destacado.

El modernismo no solo se ocupó de las llamadas artes mayores, sino también de las artes menores, aplicadas o decorativas, dentro de las cuales se pueden considerar las artes gráficas, el diseño de mobiliario, la rejería, joyería, cristalería, cerámica, azulejería, y todo tipo de objetos de la vida cotidiana, incluido el mobiliario urbano. En este contexto, este estilo se introdujo con fuerza en las artes gráficas, tanto en la ilustración de libros y revistas como en los carteles publicitarios y en todo tipo de soportes postales, paneles decorativos y estampados textiles.

Fue entonces cuando el coleccionismo se convirtió en un hecho generalizado en toda Europa, propiciando la creación de Ex libris como obra de arte de pequeño formato, al margen de su función específica. El exlibrismo, fue considerado como una forma de expresión figurativa y muchos de estos ex libris se diseñaron con dibujos alusivos al propietario o a un simbolismo que le identificara por sus cualidades o su profesión, convirtiéndose en objetos artísticos.