Martes, 12 de diciembre de 2017

Fue azotado y crucificado

Con el Flagelado Salamanca se sumerge en sus grandes noches de Semana Santa, viviendo los tramos cruciales de la Pasión en sus calles

Viene el Cristo Torero meciéndose por San Isidro. Ya ha recogido su capote ya avanza hacia Libreros, quedando antes enmarcado en lo que está por venir, sacando del recuerdo de aquellos que le miran las largas noches de sentimiento semanasantero en las que la capital charra queda inmersa al ponerse el sol cada Miércoles Santo. Y fue azotado y crucificado, y Salamanca fue testigo.