Sábado, 16 de diciembre de 2017

Ganemos critica que el PP deja sin ejecutar 4,5 millones en obras e inversiones en 2015

Acusa al Gobierno municipal de incapacidad y nulidad: “Son una estafa para la ciudad”
Virginia Carrera y Gabriel Risco. Fotos Alberto Martín

Ganemos Salamanca ha criticado la liquidación del presupuesto municipal  del pasado ejercicio, presentado la semana pasada por el popular Fernando Rodríguez el pasado viernes. El concejal Gabriel Risco ha hecho referencia a la importancia que, para las cuentas municipales, suponen los ingresos por el IBI, por lo que “seguiremos trabajando para que paguen todos los inmuebles, porque queremos más justicia fiscal”.

A la ausencia de contabilización en esta liquidación del presupuesto de partidas como el canon del agua se suman, explicó Risco, cantidades sin ejecutar en el apartado de gastos –en obras e inversiones– como los más de 4,5 millones de euros correspondientes a actuaciones “necesarias que no se realizaron”. Para Ganemos, esto demuestra “la incapacidad del PP para gestionar” porque el presupuesto de 2016 “nace hipotecado con estas obras del pasado año no realizadas”.

Risco también ha arremetido contra los entes dependientes del Ayuntamiento, como la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura o la Sociedad de Turismo, “que habría que suprimir” por el descontrol de la gestión económica y en la contratación.

Ganemos ha acusado al PP de manejar las cifras “para aparentar resultados” y ser incapaz de ejecutar las inversiones, provocando descontrol. Para Risco, los ediles del PP “no justifican su sueldo, son una estafa para la ciudad”. En esta línea. el concejal de Ganemos también ha considerado una “irresponsabilidad” las operaciones relacionadas con el Complejo de La Aldehuela o el arrendamiento del edificio de la calle Íscar Peyra “por no haber calculado las consecuencias”.

Por otro lado, Virginia Carrera ha vuelto a acusar al equipo que dirige Fernández Mañueco de “falta de transparencia” con el resto de partidos en el Ayuntamiento. Carrera afirmó que han conocido por los medios la exención, durante la Semana Santa, de una tasa que grava la instalación de elementos decorativos en los comercios. “Decisiones como ésta generan desconfianza, estas medidas tienen que planificarse y consensuarse con la oposición”.