Lunes, 18 de diciembre de 2017

Luz y silencio arropan a la Universitaria, que cierra la procesión con una oración por Bruselas

La Hermandad Universitaria renueva la Promesa de Silencio en un solemne acto en el Patio de Escuelas. Envuelta por polifónicas voces, por el lúgubre y metálico sonido del trío de viento ‘Christus’, es sin duda, frente a la fachada plateresca, la estampa más emblemática de la Semana Santa

Una luna clara en lo más alto del cielo acompañó a la emblemática Promesa del Silencio de la Hermandad Universitaria en la noche del Martes Santo. La mirada está clavada en el Cristo de la Luz y la Señora de la Sabiduría con el imponente fondo de la plateresca fachada de la Universidad. Es la imagen por excelencia de la Semana Santa de Salamanca.

Tener los ojos a un palmo de las cruces de madera de los hermanos de la Universitaria, vivir la Promesa del Silencio frente al monumental Estudio y sentir el respeto de la muchedumbre hacia este desfile penitencial marcadamente austero, es uno de los grandes privilegios de la Pasión salmantina.

Una vez en el Patio de Escuelas, y desde el ámbito de las ciencias, la vicerrectora de Ordenación Académica y doctora en Farmacología, María Luisa Martín Calvo, fue la encargada de trasladar, antes de la promesa, la reflexión penitencial a los hermanos, a los que reclamó vivir acorde al mensaje evangélico.

En la popular ceremonia ante la fachada plateresca, el responsable de la Pastoral Universitaria, el sacerdote Policarpo Díaz, colaborador de SALAMANCArtv AL DÍA, fue quien demandó la promesa de silencio a los hermanos de la Universitaria del Santísimo Cristo de la Luz y Nuestra Señora Madre de la Sabiduría. La promoción de la verdad, la búsqueda de la luz y la aspiración a la sabiduría, ejes de las peticiones en la fórmula pronunciada por Díaz ante los cofrades que prometieron vivir la procesión en completo silencio, ajenos al ruido de las calles.

Envuelto por polifónicas voces, por el lúgubre y metálico sonido del trío de viento ‘Christus’, y arropado también por los hermanos cofrades venidos de  Valladolid, el acto de la promesa del silencio tuvo la excepcional carga simbólica de estar en el lugar adecuado para conseguir la estampa más emblemática de la Semana Santa salmantina. Una cofradía castellana, austera, frente a la plateresca fachada de la Universidad –inicialmente el acto se celebraba en el interior de la Clerecía-, con admirables testigos como la escultura de Fray Luis de León o, ya más esquinada,  la casa rectoral donde vivió Miguel de Unamuno, sitúan a esta noche de Martes Santo como uno de los momentos más especiales e inigualables de la Pasión charra.

La estrechez de Libreros, de sus calles adyacentes y la austeridad espartana de los cofrades en medio de ese mar de sencillas cruces de madera empujaron una vez más a los seguidores y curiosos al silencio, al respeto hacia un desfile sin par a su paso por el monumento universitario, en cuya fachada, curiosamente, apenas existen elementos religiosos, más allá de la efigie de los reyes católicos.

Antes, el paso bajaba la rampa desde la Iglesia del Espíritu Santo, la Clerecía, envuelto en el 'Gaudeamus Igitur' para marcar claramente la esencia universitaria de la cofradía. Ese tramo hasta el Patio de Escuelas se hace eterno para muchos hermanos. Pero siempre llega.

Una procesión que todavía encuentra los ecos del pasado año cuando se dio a conocer la nueva autoría del Cristo de la Luz, atribuida al toresano Esteban de Rueda, uno de los más cualificados sucesores del Gregorio Fernández. Una vez terminada la promesa del silencio, estremece ver proyectadas las sombras del Cristo y su madre en la fachada de la Universidad y en los primeros ventanales de la casa Museo de Unamuno.

Recorrido

El recorrido de la Procesión Universitaria ha arrancado en la Clerecía con la salida bajo los sones del himno universitario, Gaudeamus Igitur y escoltando la imagen del Cristo Crucificado y una Dolorosa bellísima y de gran calidad artística, y que fue concebida como figura de altar, por lo que está ricamente estofada, estando situada de pie frente al Cristo. Imágenes portadas a hombros sobre una carroza de nogal finamente tallada. El recorrido ha proseguido por la Plaza de San Isidro, Libreros, Patio de Escuelas, Libreros, Calderón de la Barca, Pla y Deniel, Rúa Mayor, Plaza del Corrillo, Juan del Rey, Prado, Prior, Plaza de Monterrey, Compañía , Rúa Antigua, Iglesia del Espíritu Santo (Clerecía).

Imágenes

La imagen del Santísimo Cristo de la Luz está fechada en el siglo XVII. Por su parte, la Virgen de la Sabiduría es obra anónima anterior. Concebida como imagen de altar, probablemente formando parte de un calvario. Destaca su policromía, especialmente los estofados y la corona de orfebrería. Existen fotografías antiguas en las que aparece la imagen con siete espadas en el pecho.

Fotos: Alberto Martín