Martes, 12 de diciembre de 2017

El Obispo preside la Misa Crismal en la Catedral Vieja

Durante la celebración se bendicen bendice los Santos Óleos y consagra el Santo Crisma
Celebración de la Misa Crismal

Este miércoles, día 23 de marzo, a las 12:00 del mediodía se va a celebrar en la Catedral Vieja la Misa Crismal presidida por el Obispo de Salamanca, Mons. Carlos López, y concelebrada por todo el clero diocesano. Durante la celebración el Obispo bendice los Santos Óleos de los catecúmenos y de los enfermos y consagra el Santo Crisma.

Estos Santos Óleos estarán depositados durante la celebración en tres grandes ánforas colocadas en el presbiterio de la Catedral Vieja. Para bendecir los Santos Óleos y el Crisma, el Obispo sopla, literalmente, hacia el interior de las tres ánforas mientras invoca al Espíritu Santo. 

Con el Crisma consagrado por el Obispo son ungidos los nuevos bautizados y son signados los que reciben el Sacramento de la Confirmación. También es usado en la ordenación de obispos y presbíteros y en la consagración de las Iglesias. El óleo de los catecúmenos es usado para ungir a los que se están preparando para el Bautismo y el óleo de los enfermos se emplea en la Unción de enfermos.

Al término de la eucaristía se repartirá el contenido de las tres ánforas para que sea distribuido en todas las parroquias de la Diócesis de Salamanca y pueda ser usado, a lo largo del año, en los respectivos sacramentos a los que están destinados.

La Misa Crismal es una de las celebraciones con mayor sentido del año, aunque es poco conocida por los fieles. El mismo Concilio Vaticano II, resalta que se trata de un día en el que los sacerdotes de la Diócesis concelebran con su obispo, lo que representa un signo de unidad. Por eso, durante la celebración, los sacerdotes renuevan, ante el Obispo y el pueblo de Dios, las promesas sacerdotales que realizaron en el día de su ordenación. Juntos prometen solemnemente unirse más de cerca a Cristo, ser sus fieles ministros, enseñar y ofrecer el santo sacrificio en su nombre y conducir a otros a él.

La celebración Crismal, junto con la fiesta de San Juan de Ávila, patrón del clero español, son las dos grandes citas que cada año congregan en una misma celebración a casi la totalidad de los presbíteros de la diócesis de Salamanca.