Jueves, 14 de diciembre de 2017
Béjar al día

Los niños conocen el pasado industrial de su ciudad en el Centro Integrado de FP Ciudad de Béjar

BÉJAR | Este año se ha dedicado la semana cultural a la Revolución Industrial, lo que ha motivado que los escolares hayan podido conocer en profundidad gran parte del pasado de su ciudad y su relevancia en la historia

Fotografías cedidas por Manuel Álvarez-Monteserín

El colegio Marqués de Valero ha celebrado su Semana Cultural. Desde hace algunos años la vienen dedicando al conocimiento de los diferentes periodos de la historia, comenzaron por la Prehistoria, pasaron por Roma, Grecia, la Edad Media y el Renacimiento, hasta llegar a la Revolución Industrial, que ha sido el tema de este curso y que ha motivado que las actividades que se han organizado hayan tenido el excepcional marco de la ciudad de Béjar, que jugó un papel muy importante con su industria textil.

Entre las muchas actividades que se han realizado para dotar de contenido a esta Semana Cultural, destacan tres. Por un lado las teatralizaciones sobre Béjar, su historia, su patrimonio y sus personajes,  por otro, la visita a la sección textil del Centro Integrado de Formación Profesional Ciudad de Béjar y en tercer lugar, la charla sobre las calles de la ciudad del catedrático de Ingeniería Textil, Javier Ramón Sánchez.

Los niños de 4º han llevado al escenario las iglesias bejaranas, los de 5º, han teatralizado la historia del Palacio Ducal, desde sus inicios hasta convertirse en el IES Ramón Olleros, han entrevistado a Mateo Hernández  y han contado historias de la calle Libertad, por último, los de 6º han representado obras que han versado sobre las murallas y la Reconquista, El Bosque y la Peña de la Cruz, diferentes parajes bejaranos, con personajes de la corte del Duque y de otros momentos de la vida de la ciudad.

La segunda de las actividades citadas ha llevado a los cursos de Infantil, 1º, 2º y 3º de primaria, a una visita a los talleres y departamentos de textil del Centro de Formación Profesional, donde su director, Manuel Álvarez-Monteserín, junto al jefe de estudios, Víctor Paz y los profesores Raquel González y Victoriano Pérez han pasado cuatro días enseñando a unos 150 niños de infantil y primaria todo el proceso textil.

Comenzaron su visita en el museo del centro que sirve de aula al alumnado del módulo de textil y confección. En él pudieron ver desde antiguos telares de madera manuales hasta los telares automáticos de la actualidad, también aprendieron con las 80 fotografías que se encuentran en dicho museo, que describen paso a paso el proceso textil lanero, desde que nace la oveja, hasta que su lana acaba convertida en una americana, pasando por el esquilado, el sorteo de la lana, las diferentes máquinas de lavado, el perchado y peinado; cómo se saca el hilo, los telares, la depuración de las aguas residuales de las empresas, el diseño de la prenda, el corte con modernas técnicas laser completamente informatizadas, y máquinas de confección como la de hacer ojales, la de puntada plana, las que cosen botones y cremalleras, hasta ver la prenda completamente confeccionada.

Se les ha explicado lo que es la urdimbre y la trama, y han podido practicar con un telar de lanzadera confeccionando ellos mismos el tejido, enseñándoles, cómo desde ese primitivo instrumento se pasó al telar de flejes y después a otros mucho más modernos y operativos como los de chorro de agua o de aire. Los niños, siempre formalitos pero muy sorprendidos y mostrando un increíble interés, según cuenta el Director del centro, han visto cómo el tejido que salía del telar era un tejido en jerga, sumamente basto y cómo sometiéndolo a los aprestos y acabados se transformaba ante sus ojos, quedando listo para la confección.

Además del museo, los pequeños han visitado el taller de confección y a los alumnos que allí estudian, dándose cuenta de que el aprendizaje y la formación, continúan cuando uno es mayor. Allí, el profesor Victoriano Pérez les ha enseñado las máquinas de coser y bordar, y la profesora Raquel González, las máquinas de corte. También visitaron el aula de administración y finanzas,  junto al jefe de estudios y profesor de este módulo, Víctor Paz.

En el laboratorio textil vieron las diferentes fibras en el microscopio, lo que les ayudó a distinguir unas de otras, viendo que “las de lana tiene escamas y las de algodón son muy retorcidas”. La profesionalidad de los responsables del centro, llevó a los niños a comprender la procedencia mineral o animal de éstas fibras y a su identificación a través de los olores, para ello, en el laboratorio quemaron fibras de lana, que ellos compararon con el “olor a torrezno” identificando así las de origen animal, y con “olor a plástico”, las sintéticas.

A continuación, la nueva sorpresa, les llegó a los pequeños cuando visitaron la sección de piel, donde se les enseñaron los crupones de vaca, caballo, cordero, cabra y hasta de serpiente, o las de pelo utilizadas en alta peletería, y tuvieron la suerte de poder ver algunas excepcionales que actualmente tiene el centro para la encuadernación de libros en el taller de recuperación del archivo histórico.

Finalizaron la visita probándose la amplia colección de trajes que se conservan en este centro, que recoge muestras desde la prehistoria hasta nuestros días.