Domingo, 17 de diciembre de 2017

Sevilla

Al prestigio que siempre tuvo La Maestranza, estuvieron unidos los toreros figuras del escalafón

Pasadas las primeras ferias del Levante, en las que, en realidad y salvo raras excepciones, nunca se descubre nada nuevo. Son ferias como de entretenimiento, como para irse soltando del entumecimiento invernizo, y en las que a toros y toreros, no se les tiene mucho en cuenta. (Fue sin embargo Valencia, la ciudad elegida para que se diera cita – ya era hora-y, no debería ser la última  feria, para volver a reunir en multitudinaria manifestación a quienes proclamamos la tauromaquia, y con respeto enarbolamos su bandera).

Son: sin duda Sevilla y Madrid el barómetro que marcan la trayectoria taurina, por el cual se rigen, a tenor de lo sucedido en estas plazas, el resto de las ferias de la temporada.

Al prestigio que siempre tuvo la Maestranza, estuvieron unidos los toreros figuras del escalafón, pero parece ser, que todo andaba revuelto, y unas cuantas figuras, que lideran el escalafón,  no estuvieron en esta cita  durante las dos últimas ferias. Ahora parece ser que el plante se ha arreglado, y de nuevo como no podía ser de otra manera, pues Sevilla necesita las figuras y estas necesitan la Maestranza, una vez que Canorea ha dejado paso a Ramón Valencia, este de inmediato llego a un entende-cordiale,  empresarios y toreros se pidieron disculpas  por el encontronazo y, con  dinero, sensibilidad y elegancia se finiquitó el trance. Y en esas estamos que, los carteles de esta feria del 2016 ya están en la calle, se me antojan carteles bien rematados, - evidentemente siempre falta o sobra alguna-, pero en general tienen como digo, buena pinta. Es una lástima que de Salamanca  tan solo Castaño forme parte de esa carteleria, que se repitan algunos toreros, y que en los mismos no se encuentre Juan del Álamo, en mi opinión creo, se ha ganado el derecho a estar en las ferias de “Postín” pero a buen seguro entrara, a la primera sustitución, tampoco estará Fandiño, que el año pasado perdió el crédito, y se lo ha ganado López Simón, esto es así- camarón que se duerme se lo lleva la corriente- , veremos si el“pagalotodo”  acudirá en buen numero a la plaza y Morante como base de la feria impone su arte, y  vuelve  Sevilla, su Maestranza y su Giralda  a vestirse las mejores galas en cuanto  amanezca la feria elegante, de luz y color.

Para la fiesta, no cabe duda que Sevilla, tiene un reconocimiento, con solera y respeto  bien ganado;  donde creo que, es el único sitio donde no se siente la morriña y la melancolía  en estos días de Semana Santa. Tiene la facultad y el carisma de la alegría, de hacer dulce y festivo lo que, a nosotros por estas tierras nos causa cierta serenidad y tristeza. También es cierto que, Semana Santa en Sevilla es el prologo de su feria taurina, tan deseada, que viven lo primero con una pasión y sentimiento entrañable, que se tornan  alegres y bulliciosos, o que por el contrario pueden guardar un silencio sepulcral que encoge el alma, cuando al paso del Gran Poder una saeta surge de cualquier portal, balcón  o cadena humana, que espera el paso del Cristo. Otro silencio, que siempre tuvo su aquel, se produce en la Maestranza, que se rompía con el olé seco, rotundo, uniforme y emocionado, cuando el torero de turno, torea profundo, ligado y reunido. Me confeso cierto Maestro en una ocasión que, el olé de Sevilla es distinto de otras plazas; es vibrante, ayuda a confiarte, da calor, tiene un sabor  agradable. No se puede discutir, que es una plaza torerista que mima y mitifica sus toreros, pero que siempre cuido la presentación del toro, o al menos siempre lo hizo, aunque como bien todos sabemos, lo mucho que han cambiado las cosas en esta fiesta.

Esta segunda cita importante de Sevilla, ya es otra cosa; el paréntesis transcurrido desde Fallas, hasta el comienzo ferial de Abril, ha dado tiempo a los diestros, al menos para probarse y ponerse en forma, aunque muchos de estos hayan estado en tierras americanas. Todo tiene más luz, color perfil y sentido, así como mas influencia en la configuración de la temporada. No decide como ocurriera en otros tiempos, pero orienta; sus carteles, sino permiten un desfile de todos los toreros, que interesan, si están al menos los más importantes. El caso que para esta próxima a comenzar, los carteles están en la calle, y todos nosotros debemos de alegrarnos, de la bonanza, donde al parecer repetirán toreros, muy del estilo y proceder en la Maestranza Sevillana. “Vamos a ver si le ponemos, un color aún más especial”.
 
Fermín González