Viernes, 15 de diciembre de 2017

Días de incertidumbre para invertir en bolsa

Tras un 2015 del que se esperaba mucho y no se consiguió tanto, la bolsa española, en concreto el IBEX35, ha experimentado un bajada de alrededor del 5% en lo que vamos de año.

Una cantidad que puede poner los pelos de punta a quienes estén acostumbrados a invertir en renta fija, pero que no es nada para los que lo hagan en renta variable. Si comprobamos las cifras con una perspectiva un poco mayor, por ejemplo doce meses, la situación no mejora en absoluto. El 19 de marzo de 2015, el IBEX cotizaba en 11.091 puntos, a la fecha de la redacción de este artículo, un año después, lo hace sobre los 8.980, es decir, una pérdida del 19%, algo que a largo plazo es preocupante para todo tipo de inversores.

Si ahora echamos un vistazo a algunas de las blue chips españolas, veremos que Telefónica, Banco Santander y BBVA están en negativo, mientras que Iberdrola e Inditex se mantienen en positivo, pero con grandes fluctuaciones. En el caso de la eléctrica, si tomamos precios del 18 de marzo de 2015 (6.02 €), podemos decir que es como si en los últimos 12 meses no hubiese pasado prácticamente nada (el 16 de marzo  cotizaba 6.03 €).

Sin embargo, sí que ha pasado y mucho. Lo que ha pasado ha sido un gran mercado lateral, que finalmente parece haber roto a la baja con la pérdida de los 10.000 y 9.000 puntos en lo que se refiere al IBEX y que por supuesto se ha visto reflejado en las cotizaciones individuales de los valores.

Es decir, que los accionistas de Iberdrola, que lleven una inversión pasiva a largo plazo, no han obtenido prácticamente nada de rentabilidad respecto a la cotización. Habría que sumar, eso sí, lo recibido en concepto de dividendos.

A día de hoy, el futuro de la cotización tampoco parece ser halagüeño. El análisis técnico de Iberdrola, presenta una proyección bajista tras un doble techo en la zona de los 6,6 €.

Llegados a este punto, uno podría pensar que es mejor limitarse a la renta fija, donde la rentabilidad es menor, pero no existe tanto riesgo. El problema es que los tipos de interés están por los suelos e invertir en depósitos es poco menos que bloquear la liquidez a cambio de nada.

Afortunadamente, sí que existen opciones para invertir en mercados laterales como el que hemos vivido o incluso bajistas como el que parece que vamos a vivir, al menos en el corto plazo. Uno de los instrumentos financieros disponibles para poder beneficiarse de mercados bajistas son los Contratos Por Diferencia, conocidos como CFD (Contract for Dfference) por sus siglas en inglés. Los CFD son un tipo de derivado financiero, que permite apalancarse en posiciones largas o cortas. Esto quiere decir que el inversor no necesita invertir la cantidad total del dinero que representa su inversión y que si se tiene una perspectiva bajista de un valor determinado, se puede comenzar la operación vendiendo dicho valor, al precio actual que desde el punto de vista del inversor es más alto, para comprarlo en el futuro cuando el precio haya caído, de modo que se obtiene la diferencia como beneficios.

Hasta hace unos años, los pequeños inversores no tenían acceso a este tipo de instrumentos financieros, pero gracias a empresas como Avatrade siendo un inversor particular, y obtener así una buena rentabilidad de los mercados bajistas o cualquier tipo de tendencia, siempre y cuando, por supuesto, se opere a favor de la misma.

Por tanto, aunque hace unos años el pequeño inversor, solo podía invertir cuando la tendencia era alcista, con estas nuevas posibilidades, podemos afirmar que si se tiene claro hacia dónde va a evolucionar el mercado, siempre que el valor esté en un soporte o resistencia, será buen momento para invertir.

Por poner un ejemplo en el caso concreto de Iberdrola, parece que lo más sensato sería esperar a la pérdida de los 5,80 € (o mejor 5,70 €) para operar a la baja e ir de este modo a favor de la tendencia general del IBEX y del propio valor.